Washington, D.C.- El presidente Donald Trump reconoció este lunes diferencias filosóficas con su vicepresidente J.D. Vance respecto a la agresión militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, lanzada el 28 de febrero de 2026, que resultó en la muerte del líder supremo ayatolá Alí Jameneí.
Trump afirmó que se lleva «muy bien» con Vance en este tema, pero admitió que su vicepresidente tenía inicialmente una postura «filosóficamente un poco distinta» y «quizá estaba menos entusiasmado» con la intervención. «Sentí que era algo que teníamos que hacer», declaró el mandatario.
Reportes de Politico, ABC News y otros medios indican que Vance expresó reservas internas días antes del ataque, interrogando a altos funcionarios militares y de inteligencia sobre riesgos y opciones. Conocido por su oposición histórica a guerras prolongadas en el extranjero, un video de 2024 y un artículo de 2023 en The Wall Street Journal lo muestran defendiendo no entrar en conflicto con Irán por su alto costo y desviación de recursos.
La operación eliminó a Jameneí y varios mandos militares; su hijo Mojtabá fue designado sucesor. Irán respondió con múltiples oleadas de misiles y drones contra bases estadounidenses e israelíes.
El episodio revela tensiones en el tándem republicano de cara a 2028, con crecientes menciones a Marco Rubio como posible heredero del movimiento MAGA por su rol en política exterior. Vance cuenta con respaldo de figuras como Tucker Carlson, crítico de la acción.