Palm Beach, Florida.- En un giro político con alta carga simbólica, la demócrata Emily Gregory ganó la elección especial para la Cámara de Representantes de Florida por el Distrito 87, zona que alberga la residencia de Donald Trump en Palm Beach. Gregory, especialista en salud pública y madre de tres hijos, logró arrebatar un escaño que anteriormente dominaba el Partido Republicano por un margen de 19 puntos, superando al candidato Jon Maples, quien contaba con el respaldo del expresidente.
Este resultado se suma a una tendencia reciente donde los demócratas han recuperado más de dos docenas de escaños en estados tradicionalmente republicanos o disputados desde las presidenciales de 2024. La campaña de Gregory se centró en la crisis de asequibilidad, el costo de la vivienda y los seguros de propiedad, conectando con un electorado que, según la dirigencia demócrata local, muestra signos de agotamiento ante la polarización actual.
A pesar de la victoria, el balance de poder en la legislatura de Florida permanece bajo un sólido control republicano con supermayoría. No obstante, el triunfo de Gregory y el avance de otros candidatos como Brian Nathan en Tampa refuerzan la narrativa de un resurgimiento demócrata en áreas urbanas y costeras del estado. Gregory asumirá sus funciones antes de la sesión especial de abril, donde se debatirá la redistribución del mapa electoral de cara a las próximas elecciones de medio término.