1.- La trayectoria de Guillermo Arturo Zuany Portillo ilustra un patrón preocupante de impunidad en el sistema de seguridad chihuahuense, donde operadores con señalamientos graves de corrupción logran no solo mantenerse, sino ascender. Su carrera inició en la Policía Judicial del Estado, integrándose al Grupo Antisecuestros y unidades especializadas, bajo figuras como Jorge Nava López —prófugo por desvío de fondos—. Desde entonces, ha acumulado denuncias anónimas de agentes por mal uso de recursos, cobro de cuotas ilegales y retención de dinero recuperado en secuestros, acusaciones que nunca prosperaron en investigaciones formales, revelando una protección política que trasciende administraciones priistas y panistas.
2.- En 2021, bajo la gobernadora Maru Campos, Zuany asumió la dirección de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), hubo rumores recurrentes de destitución por corrupción en 2022 y 2023. Su gestión se caracterizó por una supuesta coordinación binacional efectiva, pero opacada por controversias internas y externas. La falta de depuración real en la Fiscalía, liderada por César Jáuregui Moreno, permitió que estos señalamientos quedaran en el ámbito de versiones, priorizando la continuidad operativa sobre la rendición de cuentas en un estado marcado por violencia y disputas territoriales del crimen organizado.
3.- A finales de 2024, una narcomanta en Parral lo designó como «enemigo número uno» y protector de grupos criminales, posiblemente en respuesta a operaciones antisecuestro que afectaron intereses delictivos. Este episodio, lejos de desencadenar una investigación exhaustiva, evidenció la vulnerabilidad de las instituciones ante el narcotráfico y la posible colusión selectiva. Recientemente, versiones periodísticas han circulado sobre una revocación de su visa estadounidense por presuntos nexos con el narcotráfico —mencionada incluso en conferencias de la presidenta Claudia Sheinbaum—, aunque no confirmada oficialmente, lo que añade una capa de sospecha sin consecuencias visibles en su posición local.
4.- En septiembre de 2025, la reestructuración de la Fiscalía lo reubicó como Fiscal Especializado en Operaciones Estratégicas y Antisecuestro, un movimiento que, en apariencia, reconoce su «experiencia», pero críticamente puede leerse como un blindaje político para preservar un operador controvertido en áreas sensibles. En un contexto donde Chihuahua enfrenta recrudece violencia y persiste la percepción de corrupción policial, la permanencia de Zuany subraya la falla sistémica: priorizar lealtades y utilidad operativa sobre integridad, perpetuando un ciclo de opacidad que erosiona la confianza pública y facilita la infiltración criminal en las instituciones de justicia