Ciudad de México.- Tras la culminación del proceso interno de Morena que designó al alcalde con licencia de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, como coordinador estatal para la defensa de la transformación en Chihuahua, la senadora con licencia Andrea Chávez protagonizó uno de los momentos más comentados de la jornada en el World Trade Center.
Al ser abordada por los medios de comunicación y cuestionada sobre su futuro político inmediato y su eventual retorno a la curul en el Senado de la República, la legisladora evitó dar una respuesta definitiva. En su lugar, optó por centrar su discurso en la disciplina partidista y la subordinación institucional, declarándose tajantemente como «soldado de la presidenta Claudia Sheinbaum».
El evento y sus reacciones estuvieron marcados por las siguientes incidencias:
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La definición y el contraste interno: La decisión de la dirigencia nacional dejó fuera de la coordinación estatal a la senadora, lo que de inmediato desató reacciones divididas, abucheos y muestras de apoyo simultáneas entre los asistentes y simpatizantes de ambos bandos.
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Discurso de apaciguamiento: A pesar de la tensa disputa territorial que caracterizó las semanas previas entre las estructuras de ambos perfiles, Chávez evitó confrontar directamente el resultado y subrayó que el movimiento federal está por encima de aspiraciones personales, llamando a mantener la calma a quienes la respaldaron.
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Especulación sobre el Senado: Ante la insistencia de la prensa sobre si retomaría sus funciones legislativas en la Cámara Alta o si se mantendría recorriendo el estado de manera independiente, la senadora evadió los plazos y reiteró que su enfoque prioritario es el proyecto de nación de la administración federal.



