TUMBLER RIDGE, Columbia Británica. — Al menos nueve personas murieron y otras 25 resultaron heridas en un tiroteo ocurrido el martes en la pequeña localidad de Tumbler Ridge, en el noreste de la provincia de Columbia Británica, Canadá. La Real Policía Montada de Canadá (RCMP) confirmó que el sospechoso, una mujer, se encuentra entre los fallecidos tras aparentemente suicidarse, lo que eleva el total de víctimas mortales a diez.
El incidente comenzó alrededor de las 13:20 hora local, cuando la policía recibió un reporte de tirador activo en la Escuela Secundaria Tumbler Ridge, un centro educativo en esta comunidad montañosa de menos de 2,400 habitantes, ubicada al pie de las Montañas Rocosas. Seis víctimas fueron halladas sin vida dentro del colegio, una séptima falleció en camino al hospital y dos más en una residencia cercana, que las autoridades creen relacionada con el ataque.
La RCMP emitió una alerta pública describiendo al sospechoso como una mujer con vestido y cabello castaño. El superintendente jefe Ken Floyd indicó en rueda de prensa que aún es prematuro determinar el número exacto de víctimas, la conexión entre los sitios del ataque o si había niños entre los fallecidos. «La escena fue muy dramática y varias personas siguen recibiendo atención médica», señaló.
Un estudiante de grado 12, Darian Quist, relató a CBC cómo él y sus compañeros se atrincheraron con mesas tras las puertas durante más de dos horas, hasta que la policía los evacuó. Alrededor de 100 alumnos y personal fueron sacados en seguridad.
La ministra de Seguridad Pública provincial, Nina Kriege, calificó el hecho como el peor tiroteo en la historia de Columbia Británica. El premier David Eby pidió apoyo para la comunidad y anunció asistencia psicológica inmediata. El primer ministro canadiense, Mark Carney, expresó su devastación en un mensaje en X, suspendió un viaje a la Conferencia de Seguridad de Múnich y extendió condolencias a las familias.
Este ataque se suma a los más mortíferos en Canadá, aunque el país mantiene leyes de control de armas más estrictas que en Estados Unidos, lo que hace raros estos sucesos masivos.