Terna rompe la falsa dualidad
El escenario por la alcaldía de la capital se ha concentrado en un juego de lealtades e intereses cruzados entre el secretario general de gobierno, Santiago de la Peña, y el espectro del exgobernador César Duarte. Aunque la percepción pública observa esta contienda como un choque exclusivo de dos fuerzas, la irrupción silenciosa de María Angélica «Manque» Granados rompe esa dualidad para configurar una verdadera terna que desafía el destino predecible del municipio.
Pasado priista marca el tablero
En esa aparente lucha binaria, Santiago de la Peña mantiene un discurso de absoluta fidelidad institucional hacia Maru Campos, pero carga con el estigma de ser asociado con el duartismo debido a su pasado en el trienio del priista Javier Garfio. Haber fungido como Oficial Mayor y luego como Secretario del Ayuntamiento de Chihuahua (2013-2016) lo coloca en un extremo del ring mediático frente al panismo tradicional.
Silencioso avance de tercera vía
Esta intensa focalización en sólo dos figuras ha relegado a un segundo plano a «Manque» Granados, cuya postulación al ayuntamiento capitalino conserva un pragmatismo altamente viable. Las mediciones internas ubican a la diputada federal apenas dos o tres puntos por debajo del fiscal general, César Jáuregui, consolidándola como el tercer elemento indispensable de la ecuación que las encuestas ya no pueden ignorar.
Estrategia ante choque de trenes
La ligera desventaja de «Manque» Granados en los sondeos no representa un freno, sino una posición estratégica de reserva ante una inminente colisión entre los dos punteros visibles. Si la disputa por la nominación se polariza al extremo entre el bloque de Santiago de la Peña y el arraigo territorial de Jáuregui, la exalcaldesa suplente emergerá como la opción natural de unidad para destrabar el conflicto.
Punto de equilibrio para militancia
Al consolidar esta terna, la figura de Granados funciona como el perfecto punto de neutralidad institucional, ya que cuenta con el beneplácito del empresariado local y una imagen pública alejada de las pugnas del gabinete. Su perfil técnico y su experiencia previa en la administración del municipio le permiten presentarse como una alternativa de continuidad estable frente a la polarización que ofrecen los otros dos aspirantes.
Blindaje contra la vieja guardia
Para la gobernadora Maru Campos, la existencia de esta tercera vía encarnada en su antigua colaboradora representaría una salida decorosa para mantener el control de la capital de cara a 2027. Optar por la mujer de la terna evitaría fracturar al partido y cerraría el paso de manera definitiva a las pretensiones de la vieja guardia duartista que busca recuperar espacios clave a través de la nominación municipal.
Capital político desde el Congreso
El factor del posicionamiento en las encuestas demuestra que el electorado capitalino busca perfiles con solvencia probada en la gestión pública antes que operadores inmersos en pleitos de dos bandos. «Manque» Granados ha sabido capitalizar esta tendencia desde su trinchera en el Congreso de la Unión, manteniendo su capital político intacto y listo para desplazar a los dos punteros cuando su discurso se agote.
Desgaste define la recta final
A medida que se acerquen los plazos de definición, la viabilidad de la diputada federal obligará a los analistas a dejar de hablar de un duelo de dos. El desgaste natural entre un Santiago de la Peña cuestionado por sus ligas de origen y un César Jáuregui el aparente candidato natural abrirá la ventana de oportunidad para que la tercera opción de la terna se quede con la candidatura.



