Ensenada, Baja California.— El paso del huracán Simón y los remanentes de la tormenta Rachel por las costas del Pacífico mexicano dejaron un saldo preliminar de seis personas fallecidas y cinco desaparecidas, tras provocar intensas precipitaciones, inundaciones, deslaves y la crecida de ríos en diversas regiones del país, según informaron autoridades estatales y federales.
En el estado de Baja California, particularmente en la ciudad costera de Ensenada, los remanentes de Rachel ocasionaron daños severos tras el desbordamiento de arroyos que arrastraron vehículos, destruyeron viviendas y dejaron comunidades incomunicadas. La fiscalía estatal confirmó el hallazgo de cinco víctimas mortales en la región: una niña de 13 años localizada el domingo; dos mujeres de 35 y 30 años junto a un niño de 4 años encontrados el lunes; y un sexto cuerpo localizado cerca de un arroyo cuya identidad aún no ha sido esclarecida. Asimismo, las autoridades reportaron cinco personas desaparecidas en la entidad, tres de ellas en Ensenada y dos más en San Felipe, correspondientes a un padre y un hijo que salieron a pescar y no regresaron.
Para atender la emergencia, unos 300 elementos de fuerzas militares, policiales y de rescate desplegaron operativos a lo largo del arroyo El Pípila en Ensenada, mientras la Armada de México encabeza la búsqueda en San Felipe. En las labores de auxilio, el Ejército mexicano utilizó helicópteros para rescatar a 32 personas —incluidos 22 extranjeros, entre alemanes y estadounidenses— que habían quedado atrapadas en el campamento Rancho Génesis. Testimonios de pobladores, como el de Johana Nuriulu en la comunidad Buena Vista, describieron que las inundaciones iniciaron de manera repentina tras cortes de energía, con corrientes que destruyeron cabañas y arrasaron con todo a su paso.
En paralelo, el huracán Simón continuó desplazándose lentamente como categoría 1 en paralelo a las costas del Pacífico. El fenómeno meteorológico provocó daños en el estado de Guerrero, donde una persona de 71 años falleció tras el colapso de un muro en Chilpancingo, además de registrarse árboles caídos, afectaciones en carreteras y viviendas inundadas en Acapulco.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos ubicó el centro del meteoro a 180 kilómetros al oeste de Cabo Corrientes, Jalisco, con vientos sostenidos de 150 kilómetros por hora. Ante el avance del sistema, las autoridades mantuvieron alertas preventivas y operaciones de protección civil en estados como Nayarit y Sinaloa —con especial atención en Mazatlán—, mientras que en Puerto Vallarta, Jalisco, las autoridades ordenaron la reapertura de escuelas y la reanudación gradual de operaciones en su aeropuerto tras el cese de las lluvias.



