CIUDAD DE MÉXICO.-El análisis de Jorge Zepeda Patterson sobre la reciente obra de Julio Scherer Ibarra, exconsejero jurídico de la presidencia, revela una fractura profunda en la narrativa de unidad del movimiento político gobernante. Según el columnista de El País, el libro no debe leerse simplemente como una crónica histórica, sino como un ejercicio de «ventilador» donde el autor reparte culpas y señalamientos para intentar rescatar su propia imagen pública, tras una salida estrepitosa del Palacio Nacional.
Para Zepeda Patterson, el texto es un arma de doble filo que, aunque profesa respeto por Andrés Manuel López Obrador, termina por exhibir las debilidades estructurales de su administración. La visión de Scherer presenta al expresidente como un «misionero» y un «estadista», pero también como un hombre poco práctico que no entiende de economía global y que permitió un gabinete compuesto por un «90% de lealtad y 10% de conocimiento». Esta dicotomía, señala el analista, resulta en una crítica claridosa hacia el estilo intuitivo que, en palabras del autor, provocó desajustes graves en la gestión pública, como la destrucción de Fonatur para dar paso al Tren Maya.
El eje central de la crítica de Zepeda radica en la intención detrás de las palabras de Scherer. Aunque el exconsejero jurídico insiste en que su libro es un acto de lealtad, el periodista sostiene que la realidad es muy distinta: es un desahogo de reproches que camina en la delgada línea de la venganza personal. El «ventilador» de Scherer se dirige con particular saña hacia dos figuras clave del sexenio: el exfiscal Alejandro Gertz Manero y el exvocero Jesús Ramírez. Del primero, se documenta la continuación de una guerra jurídica ya conocida; del segundo, Scherer lanza acusaciones de mayor calado, responsabilizándolo de distorsionar la realidad del presidente y de ser el nexo con figuras vinculadas al financiamiento irregular en campañas del norte del país.
Zepeda destaca que el valor del libro reside en su lenguaje «crudo y llano», que permite al lector asomarse a la cocina de la política mexicana. La descripción del proceso de selección de candidatos en 2018 es calificada por el analista como «poco edificante», mencionando casos de gobernadores cuya idoneidad era, a ojos de Scherer, alarmante o inexistente. Es, en esencia, el manual de cómo un idealismo transformador se ve forzado a pactar con una realidad pragmática y muchas veces cínica para alcanzar y mantener el poder.
En su conclusión, Jorge Zepeda Patterson advierte que este libro daña irremediablemente a la «4T». La paradoja que identifica el columnista es que Scherer intenta salvar su nombre a costa de denigrar a sus antiguos colegas. El texto revela a un personaje que, si bien mantuvo una relación íntima y casi familiar con el líder del movimiento —llegando incluso a pagar seguros médicos privados en secreto para proteger su salud—, nunca terminó de creer en los ideales colectivos del proyecto, priorizando sus fobias y filias personales sobre la disciplina del movimiento.
El análisis subraya que, más allá del morbo de las filtraciones, la obra es fundamental para entender las contradicciones internas de Morena. Sin embargo, deja una mancha persistente sobre el legado de la administración, sugiriendo que incluso dentro del círculo más cercano de «hermandad», los intereses personales y las rencillas burocráticas tuvieron un peso determinante en la conducción del país.
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