Moscú, Rusia.— La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, María Zajárova, rechazó enérgicamente este sábado la orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump, que autoriza imponer aranceles adicionales a productos importados desde países que suministren petróleo a Cuba.
En un comunicado difundido en el portal oficial de la Cancillería rusa, Zajárova calificó la medida como “la enésima y muy drástica recidiva” de la estrategia de “máxima presión” impulsada por Washington para “asfixiar” la economía cubana.
La diplomática subrayó que la posición de Rusia es inalterable: las sanciones unilaterales contra Estados soberanos, aplicadas fuera del marco de la ONU y violando su Carta y el derecho internacional, resultan “categóricamente inadmisibles”.
Zajárova condenó “las ilegales medidas restrictivas” contra La Habana, las presiones al gobierno y al pueblo cubano, y expresó confianza en que la isla continuará fortaleciendo sus lazos económicos con otros países pese a los obstáculos externos.
Llamó la atención sobre la inclusión de Rusia —junto a otros socios de Cuba— en la categoría de Estado “hostil” y “malintencionado” dentro del documento estadounidense. A su juicio, “colgar etiquetas” no favorece el diálogo bilateral ni la efectividad de los esfuerzos mediadores de Washington en diversas crisis globales.
La portavoz rechazó cualquier intento de obstaculizar la cooperación internacional hacia un país que sufre desde hace más de 70 años un bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, agravando su situación socioeconómica.
Recordó las profundas raíces históricas y el carácter multifacético de la relación especial entre Rusia y Cuba, respaldada ampliamente en ambos países. Insistió en que esta cooperación “no está dirigida contra terceras partes” ni afecta intereses ajenos.
Zajárova concluyó reafirmando la determinación rusa de impulsar la colaboración bilateral “en aras del bienestar de nuestros pueblos y de fortalecer la estabilidad y la seguridad internacionales”.