Washington, D-C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio por terminado el acuerdo de alto el fuego provisional con Irán durante declaraciones previas a la cumbre de la OTAN en Turquía. El anuncio ocurre tras un intenso intercambio de ataques militares entre ambas naciones ocurrido entre la noche del martes y la madrugada de este miércoles, lo que sepulta el memorando de entendimiento de catorce páginas que Teherán y Washington habían firmado apenas el pasado 17 de junio.
La escalada bélica comenzó cuando las fuerzas estadounidenses atacaron más de ochenta objetivos en territorio iraní, en represalia por agresiones previas contra tres buques petroleros en el estrecho de Ormuz, incidentes que la administración de Teherán no ha reivindicado de forma directa. En respuesta a la ofensiva norteamericana, el gobierno de Irán ejecutó bombardeos dirigidos a instalaciones militares de Estados Unidos ubicadas en Baréin y Kuwait, marcando el peor enfrentamiento bilateral desde que se pactó la tregua original.
En su intervención ante los medios de comunicación en territorio turco, Trump calificó a los líderes de la república islámica como escoria y locos, señalando que cualquier intento previo de negociación formal representa una pérdida de tiempo. El mandatario estadounidense advirtió sobre la alta probabilidad de que su país ejecute nuevos bombardeos de gran alcance y confirmó que se ha revocado de manera inmediata la suspensión temporal de las sanciones económicas aplicadas a las exportaciones de crudo iraní.
Por su parte, la respuesta de Teherán no se hizo esperar a través de Ali Akbar Velayati, asesor principal del liderazgo supremo iraní, quien manifestó que las aventuras de las fuerzas estadounidenses en la región recibirán contestaciones inmediatas de sus fuerzas armadas. El funcionario iraní acusó a la Casa Blanca de empujar la zona fronteriza y el Medio Oriente hacia un conflicto abierto mediante la cancelación pública de la paz inicial, asegurando que el denominado Eje de la Resistencia se encuentra en total estado de alerta para la confrontación.
A nivel de la política interna iraní, el portavoz Mohammad Bagher Ghalibaf acusó formalmente a Washington de violar los acuerdos bilaterales de libre tránsito y cese de hostilidades vigentes en el estrecho. El diplomático aseguró que la era de la extorsión de las potencias occidentales ha concluido para su nación, mientras que los mercados financieros resintieron el impacto de la noticia con un incremento del seis por ciento en los precios internacionales del petróleo tras conocerse la reactivación del conflicto armado.


