Ciudad de México.- México ocupó el lugar 139 de 143 países evaluados en materia de justicia penal, tras registrar un retroceso del 21.2% en un periodo de cinco años, de acuerdo con los resultados del Índice de Estado de Derecho 2026 publicados por el World Justice Project.
El informe internacional detalla que el sistema de procuración e impartición de justicia en el territorio nacional enfrenta desafíos estructurales severos. Entre los componentes más afectados se encuentran el debido proceso, la protección de los derechos de las personas acusadas y la capacidad institucional para investigar y resolver los delitos de manera eficaz e imparcial. Esta caída ubica al país entre las naciones con peores calificaciones a nivel global dentro de este rubro, evidenciando un deterioro constante en la confianza pública hacia los tribunales y los órganos encargados de aplicar la ley.
Adicionalmente, el análisis señala que los límites al ejercicio del poder gubernamental muestran resultados preocupantes, lo que refleja una debilidad en los contrapesos institucionales necesarios para garantizar un equilibrio democrático. Especialistas en la materia han advertido que estos indicadores ponen de relieve la urgencia de emprender acciones y reformas profundas que fortalezcan el sistema legal mexicano, aseguren la transparencia y garanticen el acceso a una justicia pronta, expedita e independiente para toda la ciudadanía en medio del actual panorama nacional.



