Chihuahua, Chih.- Gracias a una intensa campaña de vacunación que ha permeado hasta las zonas más remotas del estado, Chihuahua ha logrado una drástica reducción en los casos de sarampión, pasando de cientos de infecciones semanales a apenas una docena. Esta noticia, dada a conocer por el secretario de Salud, Gilberto Baeza Mendoza, representa un respiro en medio de un brote nacional que amenaza con revertir años de avances en la erradicación de la enfermedad.
El funcionario estatal destacó que, en agosto pasado, el pico de contagios alcanzaba los 300 casos por semana, un número alarmante que ponía en jaque la estabilidad sanitaria de la región. Sin embargo, a la fecha, las cifras se han estabilizado entre 6 y 12 reportes semanales, un descenso que atribuye directamente al esfuerzo coordinado en materia de inoculación. «Este logro no es casualidad, sino el resultado de un trabajo incansable que ha priorizado la cobertura vacunal por encima de todo», enfatizó Baeza durante una conferencia de prensa matutina.
Cobertura superior a la media nacional
Lo que distingue a Chihuahua en este escenario es su tasa de vacunación, que supera con creces el promedio del país. Mientras el resto de México se mantiene en un 75 por ciento de cobertura contra el sarampión, el estado norteño ha alcanzado el 95 por ciento, un récord que posiciona a la entidad como líder en prevención. Esta superioridad no solo ha contenido el brote local, sino que ha roto la cadena de transmisión en 27 de los 49 municipios afectados, según datos preliminares de la Secretaría de Salud estatal .
En total, Chihuahua acumula 4 mil 423 casos confirmados desde el inicio del año, de los cuales 4 mil 405 personas han completado su recuperación y solo 21 han fallecido, cifras que, aunque dolorosas, reflejan una contención efectiva en comparación con el panorama nacional. A nivel federal, México ha registrado más de 4 mil 300 infecciones en 2025, un repunte que pone en riesgo el estatus de país libre de sarampión, logrado hace casi tres décadas . Expertos advierten que, sin una aceleración en las campañas, la certificación internacional podría peligrar, pero Chihuahua emerge como un modelo de respuesta rápida y focalizada.
Estrategia en comunidades vulnerables
La clave del éxito radica en una estrategia multifacética que no se limita a las urbes, sino que extiende sus brazos hacia los rincones más olvidados. La Secretaría de Salud ha desplegado brigadas móviles en distritos agrícolas y comunidades indígenas, donde la movilidad laboral y las condiciones precarias facilitan la propagación. «Estamos trabajando codo a codo con jornaleros del campo y líderes comunitarios para asegurar que ninguna familia quede desprotegida», detalló Baeza, subrayando que estas acciones han sido pivotales para vacunar a miles en un corto plazo.
En menos de tres meses, el estado pasó de un caos epidemiológico a un control relativo, con énfasis en la vigilancia activa y la educación sanitaria. Esta aproximación ha no solo reducido los contagios, sino que ha fortalecido la resiliencia local frente a futuras amenazas, recordando que el sarampión, aunque prevenible, sigue siendo letal en poblaciones no vacunadas.
Alerta por virus coxsackie en escuelas
Mientras se celebra el avance contra el sarampión, las autoridades sanitarias mantienen la guardia alta ante otro padecimiento estacional: el virus coxsackie, responsable de la enfermedad de mano, pie y boca, que afecta principalmente a infantes. Aunque no reviste gravedad extrema, su alta transmisibilidad exige medidas inmediatas, como el aislamiento rápido de casos y una higiene rigurosa en entornos educativos.
Hasta la fecha, Chihuahua reporta más de 40 casos confirmados y 44 brotes activos en escuelas y guarderías, con 153 menores impactados en total . La Secretaría de Salud ha detectado presencia del virus en 37 planteles educativos y 25 centros de cuidado infantil, instando a directivos y padres a reforzar la limpieza de superficies y promover el lavado frecuente de manos. «Es un recordatorio de que la prevención es nuestra mejor arma; un caso aislado puede convertirse en un brote si no actuamos con prontitud», concluyó Baeza, llamando a la colaboración colectiva para blindar el regreso a clases.



