Chihuahua, Chih.— El Gobierno del Estado, a través de la Secretaría de Desarrollo Rural, intensificó las acciones de monitoreo y control sanitario en las zonas boscosas de la entidad para frenar el avance de plagas forestales. Esta intervención responde al severo estrés hídrico que enfrentan los bosques, condición que ha debilitado a las coníferas y facilitado la proliferación de insectos descortezadores.
Especialistas de la dependencia identificaron la presencia predominante de especies como Dendroctonus mexicanus, Dendroctonus frontalis e Ips lecontei. Estos insectos representan una amenaza crítica para los ecosistemas, ya que provocan la muerte progresiva del arbolado, alteran la biodiversidad y elevan significativamente el riesgo de incendios forestales debido a la acumulación de madera seca.
Las autoridades explicaron que la sequía prolongada y las variaciones bruscas de temperatura han roto el equilibrio natural, permitiendo que las plagas se extiendan con mayor rapidez. El impacto no solo es visual o forestal, sino que afecta servicios ambientales vitales como la captación de agua y la conservación de los suelos, acelerando procesos de erosión en las zonas serranas.
Para mitigar el daño, se conformaron brigadas de trabajo en coordinación con la Comisión Nacional Forestal, técnicos especializados y comisariados ejidales. Mediante recorridos de campo, se evalúa el nivel de afectación y se delimitan áreas prioritarias. El protocolo de atención incluye el derribo direccional de ejemplares infestados, el descortezado manual y el manejo de residuos bajo estrictas normas oficiales mexicanas.
La Secretaría de Desarrollo Rural destacó que el uso de productos químicos autorizados por Cofepris se realiza bajo protocolos de seguridad para proteger la fauna local. Con estas medidas, el Gobierno del Estado busca preservar la salud de los pulmones naturales de Chihuahua y asegurar la continuidad de los ciclos hidrológicos esenciales para la región.
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