Ciudad Juárez, Chih.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, respondió con firmeza a las críticas del alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, quien había calificado la Torre Centinela como un “mugrero” y sugerido redirigir sus recursos al arreglo de calles en la ciudad fronteriza.
El intercambio surgió tras un incidente vial en el que el vehículo blindado de la mandataria estatal cayó en un bache, lo que provocó daños en un neumático y obligó a detenerse para cambiarlo. Campos aprovechó para cuestionar la atención al mantenimiento urbano por parte del gobierno municipal.
En entrevista con medios, la gobernadora envió un mensaje directo al edil: “No, no, no. Que el alcalde de Juárez no se enoje, pues a que haga su trabajo nada más, que no se enoje”. Sus palabras buscaban desviar la polémica hacia la responsabilidad local en el bacheo, competencia principal del ayuntamiento.
Pérez Cuéllar no tardó en replicar. Frente a la misma Torre Centinela —una estructura de 20 pisos promovida por la Secretaría de Seguridad Pública Estatal como centro neurálgico de vigilancia y tecnología para todo Chihuahua—, el alcalde defendió su postura. Argumentó que los millones invertidos en la obra podrían haberse destinado a rehabilitar vialidades, lo que habría evitado percances como el sufrido por la gobernadora y beneficiado a los juarenses en su día a día.
La Torre Centinela, parte de la Plataforma Centinela, integra miles de cámaras, inteligencia artificial y coordinación entre fuerzas de seguridad estatales y federales. Sin embargo, para el presidente municipal representa un gasto cuestionable en medio de las necesidades básicas de infraestructura urbana.
El episodio evidencia fricciones entre ambos niveles de gobierno, aunque funcionarios estatales como el secretario general de Gobierno han aclarado que el mantenimiento de calles corresponde al municipio y que el incidente no implica ruptura de coordinación. Mientras tanto, los baches siguen siendo una queja constante de los ciudadanos en esta urbe fronteriza.