Bruselas, Bélgica.- La Comisión Europea presentó este viernes una propuesta para implementar un vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, con el objetivo de aumentar la presión sobre el Kremlin ante la continuación de la guerra en Ucrania. La presidenta del brazo ejecutivo de la Unión Europea (UE), Ursula von der Leyen, subrayó que estas medidas buscan forzar una negociación real al atacar los pilares financieros y energéticos que sostienen el esfuerzo bélico de Moscú.
La pieza central de esta nueva ofensiva económica es la prohibición de servicios de transporte petrolero, una medida diseñada para reducir drásticamente los ingresos por exportaciones de crudo. Von der Leyen enfatizó que la restricción dificultará que Rusia encuentre compradores y transporte su petróleo, especialmente a través de la denominada flota oculta de embarcaciones que operan fuera de las normativas internacionales. Esta acción se coordinará con el Grupo de los Siete (G7) para maximizar su impacto global.
Además del sector energético, las sanciones apuntan al sistema bancario ruso. El plan busca bloquear la creación de canales de pago alternativos que Rusia utiliza para financiar su economía y evadir las restricciones actuales. Según la mandataria europea, el sistema financiero es el punto débil del régimen de Vladímir Putin, por lo que la UE pretende asfixiar la capacidad de pago y la estabilidad de la moneda rusa.
El paquete también incluye prohibiciones a la importación y exportación de diversos bienes, tales como caucho, tractores, metales, productos químicos y servicios de ciberseguridad. Los 27 estados miembros de la UE iniciarán las discusiones formales el próximo lunes, con el objetivo de ratificar las medidas antes del 23 de febrero, fecha que marca el cuarto aniversario del inicio del conflicto. Con esto, la UE reafirma su postura de que solo la presión económica sostenida llevará a una resolución del conflicto.