Ciudad de México.- En junio de 2022, el veterano político Porfirio Muñoz Ledo, entonces aún militante de Morena, lanzó una dura advertencia al presidente Andrés Manuel López Obrador durante su participación en un evento de la Comisión Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (COPPPAL). Con su estilo directo y sin reservas, Muñoz Ledo afirmó que existía una alianza entre el gobierno y el narcotráfico que no podría transmitirse al siguiente mandatario.
“Debe entender Andrés Manuel López Obrador que su contubernio o alianza con el narco no es heredable, no es heredable, porque estos como lo han hecho siempre, en todas partes, en todas las plazas políticas, se entienden con el que va a llegar. Ya no va a necesitar el narco al ex presidente”, declaró el expresidente de la Cámara de Diputados.
Muñoz Ledo explicó que López Obrador, al final de su sexenio, pretendía heredar al sucesor un “paquete de poder” que combinaba la autoridad institucional, los recursos federales y el apoyo del crimen organizado. Sin embargo, según su análisis, el narco opera con pragmatismo y siempre se alinea con quien detente el poder en cada plaza, por lo que prescindiría del presidente saliente y exigiría nuevas condiciones al entrante.
El político, uno de los fundadores del movimiento que llevó a López Obrador al poder, fue más allá y describió la situación como una “bomba en el jardín” que había explotado en México. Señaló que el narcotráfico había potenciado el uso de la violencia a dimensiones inéditas y que el país enfrentaba una “reversión autoritaria” en la que el crimen organizado emergía como “un nuevo rey de la selva”.
Las declaraciones generaron polémica inmediata. López Obrador respondió con críticas hacia Muñoz Ledo, mientras que simpatizantes de Morena desestimaron el señalamiento como un arrebato de un político ya distanciado. Muñoz Ledo murió en 2023, un año después de pronunciar estas palabras y dos años antes de que Claudia Sheinbaum asumiera la Presidencia.
En las últimas semanas, el video de aquella intervención ha vuelto a circular con fuerza en redes sociales y medios, especialmente ante el recrudecimiento de la violencia en varios estados, los enfrentamientos entre cárteles y los señalamientos de posibles vínculos de funcionarios con grupos criminales. Sectores de la oposición y analistas independientes lo retoman como una profecía cumplida: la supuesta estabilidad basada en un entendimiento tácito con el narco no sobrevivió al cambio de gobierno y dejó al descubierto tensiones acumuladas.
Porfirio Muñoz Ledo, con décadas de experiencia en el sistema político mexicano y un historial de rupturas y reconciliaciones con distintos grupos de poder, insistió en que ese tipo de acuerdos son intrínsecamente inestables. “El presidente va a terminar su periodo de gobierno, la pista ya se le está acabando. Él piensa que puede heredar al siguiente gobierno su asociación con los delincuentes”, dijo entonces.
Hoy, mientras México registra nuevos brotes de violencia en regiones como Sinaloa y otros puntos del país, la frase “tu pacto con el narco no es heredable” se ha convertido en un recordatorio incómodo para el oficialismo. Más allá de las interpretaciones partidistas, el legado de Muñoz Ledo en este tema radica en haber señalado con crudeza un riesgo estructural: cualquier arreglo extrainstitucional con el crimen organizado depende de la permanencia del actor en el poder y, por naturaleza, no se hereda de manera automática.
Relacionado