Chihuahua, Chih.- La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, hizo un llamado enérgico para que se respete el principio de presunción de inocencia en los procesos judiciales que involucran a figuras políticas, al tiempo que demandó un marco de respeto mutuo entre los gobernadores de las entidades y la titular del Ejecutivo Federal. La mandataria estatal subrayó que la politización de la justicia y los señalamientos públicos sin sentencias firmes vulneran el debido proceso y degradan la relación institucional que debe prevalecer entre los distintos niveles de gobierno.
Durante un encuentro con medios de comunicación, Campos Galván enfatizó que la comunicación entre los estados y la federación debe basarse en la institucionalidad y no en la confrontación de narrativas. «Es fundamental que no se vulnere la presunción de inocencia y que haya respeto mutuo entre los gobernadores y la mandataria», declaró, refiriéndose a la importancia de mantener un diálogo constructivo que permita atender los problemas comunes de seguridad y desarrollo sin caer en juicios sumarios desde el poder. Para la gobernadora, el trato digno hacia los representantes estatales es una condición necesaria para la estabilidad del pacto federal.
La titular del Ejecutivo de Chihuahua señaló que los ataques sistemáticos y las filtraciones de información sobre investigaciones en curso no solo afectan la imagen de las personas señaladas, sino que también generan un clima de incertidumbre que no beneficia a la ciudadanía. En este sentido, instó a las autoridades judiciales a actuar con total autonomía y apego a la ley, evitando que las agendas políticas interfieran en la procuración de justicia. «La justicia debe ser técnica y no una herramienta de presión política», puntualizó la mandataria al referirse a los recientes choques de declaraciones con funcionarios federales.
Este pronunciamiento de la gobernadora ocurre en un contexto de alta tensión binacional y nacional, donde diversos políticos han sido objeto de acusaciones públicas. Al solicitar un trato de pares y el respeto a las garantías individuales, Campos Galván busca establecer un precedente de civilidad política en la relación con la presidenta Claudia Sheinbaum, asegurando que Chihuahua mantendrá una postura de defensa de sus instituciones y de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos, independientemente de su filiación o cargo.
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