Chihuahua, Chih.- El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Julio Berdegué Sacristán, confirmó este sábado que el gobierno federal no negociará el principio central de la reforma a la Ley de Aguas Nacionales: establecer el agua como derecho humano y no como mercancía sujeta al poder económico de los usuarios.
Durante un evento en esta capital, el funcionario respaldó la posición expresada días atrás por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien advirtió que el núcleo de la iniciativa es inamovible, aunque admitió la posibilidad de ajustes técnicos y operativos para facilitar su aplicación una vez aprobada.
“La presidenta ya lo dijo claramente: sin ceder en lo esencial, que es restablecer el agua como derecho humano y no como mercancía donde quien tiene más dinero y más poder tiene más agua. Sin ceder en eso, porque eso es vital, claro que se pueden hacer los ajustes para que las cosas fluyan bien”, declaró Berdegué ante productores y autoridades locales.
El titular de la Sader participó directamente en las mesas de diálogo celebradas la semana pasada con agricultores de todos los tamaños, desde pequeños ejidatarios hasta grandes usuarios que controlan volúmenes significativos del recurso. Según relató, en esos encuentros se escucharon todas las posturas sin excluir a ningún sector.
De aquellas reuniones surgió la instalación de una mesa técnica permanente integrada por legisladores, funcionarios de la Comisión Nacional del Agua y representantes del sector productivo, encargada de pulir los detalles de la iniciativa sin tocar su espíritu original.
Berdegué enfatizó que la instrucción presidencial es clara: conservar intacto el carácter de derecho humano del agua mientras se resuelven preocupaciones prácticas que permitan una implementación ordenada y eficiente de la reforma una vez que sea aprobada por el Congreso de la Unión.



