MADRID, España.- Maricarmen Abascal, de 87 años y convertida en el símbolo del movimiento por una vivienda digna en España, falleció este miércoles en el hospital madrileño Gregorio Marañón, luego de que su salud se complicara severamente tras ser desalojada el pasado 23 de septiembre de la casa que habitó durante siete décadas.
La octogenaria había sido expulsada de su hogar ubicado en el barrio del Cerrillo de San José en Madrid mediante un violento operativo policial que incluyó el uso de gases lacrimógenos y máscaras para romper la barrera de resistencia que decenas de activistas del Sindicato de Inquilinas mantenían en la puerta y las escaleras del edificio.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, lamentó públicamente el deceso y expresó sus condolencias a la familia, mientras que diversas figuras políticas y organizaciones sociales señalaron el caso como un «asesinato» social provocado por la especulación inmobiliaria y el incremento desmedido de rentas. Activistas y colectivos denunciaron que el trasfondo del desalojo responde a presiones de un fondo de inversión para elevar los alquileres hasta cinco veces su valor original.
El Sindicato de Inquilinas convocó movilizaciones y un minuto de silencio en memoria de Abascal, destacando que su resistencia y su trágico final reflejan la vulnerabilidad de las personas mayores frente a la crisis de vivienda y el rentismo en el país.



