Chihuahua, Chih.- El Gobierno Municipal de Chihuahua, a través de la Dirección de Desarrollo Rural, puso en marcha un sistema de bombeo solar que beneficia directamente a más de dos mil habitantes de siete comunidades alejadas del casco urbano. Los trabajos consistieron en la instalación de 120 paneles solares y ocho inversores que alimentan las bombas de los pozos de agua, permitiendo la extracción autónoma del líquido sin depender de la red eléctrica de la Comisión Federal de Electricidad.
Las comunidades favorecidas son Bellavista, Horcasitas, La Esperanza, El Vallecillo, Sacramento, Ejido Ocampo y Boca de Ciénega, todas ubicadas en la vasta zona rural del municipio capitalino, donde el tendido eléctrico es limitado o inexistente. La inversión total ascendió a 1 millón 282 mil 569 pesos, recursos provenientes del presupuesto municipal.
El director de Desarrollo Rural, José Jordán, explicó que los sistemas fotovoltaicos representan una solución definitiva para las familias que durante años enfrentaron intermitencias en el abasto de agua por fallas en los motores de combustión o por la falta de energía eléctrica. Ahora las bombas funcionan las 24 horas según la radiación solar y cuentan con almacenamiento suficiente para mantener el servicio incluso en días nublados.
Los nuevos equipos no solo garantizan el suministro de agua potable a los hogares, sino que también apoyan las actividades agropecuarias de la región. Ganaderos y pequeños agricultores contarán con agua constante para el abrevadero del ganado y para el riego de cultivos de temporal, lo que reduce la presión sobre los mantos acuíferos y elimina el gasto recurrente en diésel o gasolina.
Vecinos de El Vallecillo y Sacramento coincidieron en que el cambio es notable. Anteriormente, cuando la bomba fallaba, tenían que esperar días para que personal municipal acudiera a repararla o a llevar pipas de emergencia. Con los paneles solares, el agua llega directamente a las tomas domiciliarias y a los bebederos del campo sin intervención humana.
Esta obra se suma a otras acciones que el actual gobierno municipal ha impulsado en la zona rural, como la rehabilitación de caminos sacacosechas, la entrega de tinacos y la perforación de nuevos pozos. El objetivo, según autoridades, es cerrar la brecha de servicios entre la mancha urbana y las comunidades más apartadas.
Con la instalación de estos sistemas ecológicos y de bajo mantenimiento, Chihuahua capital avanza hacia un modelo de desarrollo rural sostenible que aprovecha los más de 300 días de sol al año que caracterizan a la región. Los paneles tienen una vida útil estimada de 25 años y requieren limpieza periódica, lo que representa un costo mínimo comparado con el beneficio social y económico que generan.
De esta forma, más de dos mil personas que viven en condiciones de marginación geográfica cuentan ahora con un servicio básico que antes era precario, consolidando el compromiso del municipio por mejorar la calidad de vida en el campo chihuahuense sin aumentar la huella de carbono.



