Teherán,Irán.- La Guardia Revolucionaria iraní confirmó este martes la muerte de Gholamreza Soleimani, comandante de la milicia paramilitar Basij, en un ataque aéreo israelí sobre Teherán.
La confirmación llegó a través de un comunicado oficial difundido por las agencias Fars y Tasnim, cercanas al cuerpo militar, en el que se describe el fallecimiento como resultado de «un ataque terrorista». El texto elogia el rol «estratégico e inigualable» de Soleimani al frente de la Basij durante los últimos seis años y destaca su trayectoria como veterano en conflictos clave, incluido la guerra Irán-Irak.
Horas antes, el Ejército israelí había anunciado la eliminación de Soleimani en un «ataque preciso» ejecutado por su fuerza aérea en la capital iraní. Fuentes militares israelíes lo presentaron como un golpe significativo contra las estructuras de mando y control de seguridad del régimen iraní, al tratarse del jefe de la milicia encargada principalmente de la represión interna, el control de multitudes y la supresión de protestas ciudadanas.
Soleimani asumió el mando de la Basij en julio de 2019 y desde entonces supervisó operaciones de contención durante olas de manifestaciones antigubernamentales en Irán. La Basij, subordinada a la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), cuenta con millones de voluntarios y actúa como fuerza paralela en tareas de seguridad interna y apoyo en conflictos externos.
El anuncio se enmarca en la escalada del conflicto entre Israel e Irán, que incluye ataques aéreos israelíes contra objetivos en territorio iraní y respuestas con misiles y drones desde Teherán. Israel también reivindicó la eliminación simultánea de Ali Larijani, jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional y figura influyente en la cúpula de poder, aunque Irán no ha confirmado aún esa muerte.
La IRGC expresó condolencias al líder supremo y al pueblo iraní, y calificó a Soleimani como un «mártir» que contribuyó de manera decisiva a la defensa de la revolución islámica. No se ofrecieron detalles adicionales sobre el lugar exacto del impacto ni sobre posibles bajas colaterales en el ataque.
Este episodio representa uno de los golpes más relevantes contra la estructura de seguridad iraní en el contexto de la guerra en curso, tras la muerte del anterior líder supremo Ali Jamenei al inicio del conflicto a finales del mes pasado.