Chihuahua, Chih.- El escenario político del Partido Acción Nacional rumbo a la gubernatura de Chihuahua experimentó un viraje significativo tras la decisión del secretario de Seguridad Pública Estatal, Gilberto Loya Chávez, de apartarse de sus aspiraciones para buscar la candidatura blanquiazul aliancista.
El movimiento se da luego de que la gobernadora del estado, María Eugenia Campos Galván, quien había impulsado activamente su perfil dentro de la administración pública y los círculos políticos locales, anunciara su determinación de concluir su gestión sexenal en el cargo actual sin buscar distracciones electorales anticipadas, cerrando así el ciclo de su principal apuesta política.
Con la salida de Loya de la contienda interna, las estructuras del partido oficial en el poder regional han comenzado a distensionarse, despejando el camino político para el alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla Mendoza, quien se perfilaba con restricciones y contrapesos desde el aparato oficial y ahora recibe un panorama más abierto para consolidar sus aspiraciones rumbo al proceso electoral.
Esta modificación en el tablero de sucesión reorganiza las fuerzas al interior del panismo chihuahuense, reduciendo las fricciones internas y permitiendo que los distintos grupos cierren filas de cara a la renovación de la gubernatura y las alcaldías en el mediano plazo.



