Nueva York, EE.UU.– El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro se declaró este lunes no culpable de los cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína durante su primera comparecencia ante un tribunal federal en Nueva York, dos días después de su captura en una operación militar estadounidense en Caracas.
Maduro, de 63 años, compareció ante el juez Alvin Hellerstein en el Distrito Sur de Manhattan, donde insistió en su legitimidad al declarar: «Sigo siendo el presidente de Venezuela». Su esposa, Cilia Flores, de 69 años, también se declaró no culpable de los mismos cargos.
La audiencia se produjo tras la «Operación Absolute Resolve», ordenada por el presidente Donald Trump, que incluyó ataques aéreos, comandos especiales y una fuerza naval para extraer a la pareja del palacio presidencial. Fuentes estadounidenses describen la acción como una ejecución de una orden de arresto basada en una acusación de 2020, actualizada con nuevos cargos que incluyen conspiración para importar cocaína, posesión de armas destructivas y asociación con grupos como las FARC, el Cártel de Sinaloa, Los Zetas y Tren de Aragua.
En la acusación ampliada, también figuran el hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra («Nicolasito»), el ministro del Interior Diosdado Cabello y otros allegados, acusados de formar parte de una red que habría inundado Estados Unidos con toneladas de cocaína.
La comparecencia coincidió con la instalación de un nuevo Parlamento en Caracas, que respaldó a Maduro, y una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre la crisis venezolana. Países como China y México condenaron la intervención estadounidense, mientras Washington defiende la operación como un acto de justicia contra un «narcoestado».
Maduro, detenido en una prisión federal de Brooklyn, enfrenta posibles penas de cadena perpetua. La próxima audiencia está programada para marzo. El caso marca un precedente histórico en las relaciones entre Estados Unidos y América Latina, con implicaciones geopolíticas por el control de los recursos petroleros venezolanos.