Madera, Chihuahua.— El municipio serrano de Madera se encuentra sumido en una espiral de violencia e impunidad, con grupos armados operando a plena luz del día. Habitantes denuncian que integrantes de células delictivas conocidas como “Los Pumas” y “Los Encinas” derribaron y destruyeron cámaras de la Plataforma Centinela en acciones recientes, sin que las autoridades estatales hayan ofrecido una respuesta inmediata o contundente.
Los hechos, captados en videos y testimonios ciudadanos, ocurren con total libertad, incrementando el terror entre la población. Los pobladores reportan un aumento en levantones, desapariciones, torturas y ejecuciones que enlutan diariamente a familias de la región. La indignación crece ante señalamientos de que elementos de la Policía Municipal habrían sido vistos respaldando a uno de los grupos armados durante un enfrentamiento, lo que ha detonado acusaciones directas de colusión con el crimen organizado para controlar la plaza.
En este contexto, la ciudadanía apunta al Gobierno del Estado como responsable de un abandono total en materia de seguridad. Señalan directamente a la gobernadora María Eugenia Campos Galván por su ausencia visible y por no haber implementado acciones concretas ni fijado una postura firme ante la crisis que azota la sierra chihuahuense. “La gobernadora brilla por su ausencia mientras aquí seguimos enterrando gente”, expresan frustrados habitantes, quienes critican la falta de operativos efectivos y sanciones ejemplares.
Los residentes exigen una intervención urgente: investigaciones exhaustivas sobre la presunta complicidad policial, el restablecimiento inmediato del sistema de videovigilancia y una estrategia real de seguridad que proteja la vida y el bienestar de las familias. Mientras el silencio oficial persiste, el estruendo de la violencia no da tregua en las calles de Madera, donde el miedo se ha convertido en el pan de cada día.