Chihuahua, Chih. – En el umbral del proceso interno que definirá las candidaturas y coordinaciones rumbo a las elecciones locales de 2027 en el estado, las tensiones internas en el partido Movimiento Regeneración Nacional (Morena) han comenzado a aflorar de manera abierta. El senador Juan Carlos Loera de la Rosa presentó este lunes a un grupo de militantes fundadores y figuras con larga trayectoria en la izquierda mexicana, en un movimiento político interpretado como un contrapeso frente a la apertura de espacios a cuadros provenientes de otras fuerzas políticas.
Durante la presentación, el legislador federal cuestionó con dureza los criterios actuales de selección interna, señalando que la militancia de larga data y el trabajo de base parecen haberse transformado en un obstáculo competitivo dentro de la propia estructura partidista. El pronunciamiento ocurre en un contexto de evidente disputa por las nominaciones y fricciones con liderazgos externos que han buscado sumarse al movimiento guinda en el estado grande.
El reclamo de Loera de la Rosa no surge en el vacío. En el escenario político de Chihuahua, la figura de actores externos o de alcaldes con licencia que provienen de partidos tradicionales —como el actual edil de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar— ha generado debates intensos sobre el control político y la dirección ideológica de Morena en la entidad. Para los sectores fundadores, la integración de estos perfiles representa un riesgo de desplazamiento para quienes construyeron el partido desde sus orígenes a ras de suelo.
El senador enfatizó que la militancia histórica no debe ser vista como una desventaja táctica. Durante su intervención, lamentó que la participación desde los inicios del movimiento sea tratada de forma discriminatoria en los procesos de postulación, mientras que el origen en corrientes ideológicas ajenas parezca ofrecer una ventaja competitiva en la antesala de los comicios intermedios.
El grupo respaldado por el legislador está compuesto por hombres y mujeres que participaron en las primeras etapas de consolidación del loerismo y del obradorismo en territorio chihuahuense, enfrentando condiciones adversas frente a los bloques partidistas tradicionales que históricamente dominaron el estado.
Estos perfiles buscan inscribirse y competir formalmente en los procesos internos para obtener las coordinaciones distritales y municipales de los comités de defensa de la transformación y la soberanía nacional, figuras que en los hechos fungen como la antesala de las candidaturas a puestos de elección popular para el 2027.
La apuesta de este bloque es reivindicar la pureza ideológica y el trabajo comunitario como los únicos méritos válidos para representar al movimiento en las urnas. Con este posicionamiento, el senador Juan Carlos Loera busca consolidar un bloque de presión interna que obligue a la dirigencia nacional y estatal a equilibrar la balanza entre la apertura a nuevos liderazgos pragmáticos y la lealtad histórica de sus bases fundadoras en Chihuahua.



