Lo del huachicol viene de más arriba
El abogado Epigmenio Mendieta, del vicealmirante Manuel Roberto Farías Laguna, recién declaró que sus clientes no pudieron haber operado solos un entramado de huachicol fiscal tan complejo, sugiriendo que la red de corrupción es significativamente más amplia e involucra a otros niveles de autoridad. Aquí se empieza a enchinar la piel: Mendieta afirmó que «no es posible que dos personas hayan operado un entramado tan complejo», refiriéndose a los hermanos Farías Laguna, y planteó la posibilidad de que sus defendidos estén siendo utilizados como «chivos expiatorios» para proteger a otros implicados, necesariamente de mayor jerarquía, de hecho la cadena de mando empieza en el Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, que en este caso, por su temporalidad es Andrés Manuel López Obrador y por abajo de él el almirante Rafael Ojeda, exsecretario de Marina.
Acceso a la investigación
Tras meses de litigio, la defensa logró que una juez de control ordenara a la Fiscalía General de la República (FGR) entregar la carpeta de investigación íntegra y sin testar. El abogado denunció que la FGR retrasó la entrega del expediente desde septiembre de 2025, impidiendo el ejercicio del debido proceso. Su defendido Manuel Roberto Farías Laguna permanece en prisión preventiva en el penal del Altiplano, acusado de liderar una red que permitió el ingreso ilegal de combustible a través de aduanas marítimas en Tamaulipas. La defensa sostiene que no existen pruebas suficientes para vincularlos directamente con la delincuencia organizada en esta escala. El caso tomó relevancia adicional tras confirmarse que Roberto fueron dados de baja oficialmente de la Secretaría de Marina (Semar) hasta el 18 de diciembre pasado a cuatro meses de su detención en septiembre.
Ojeda debe declarar
El abogado cuestionó públicamente por qué las investigaciones no han incluido al exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, dado que los acusados son sus sobrinos políticos y, según la defensa, no pudieron haber operado una red de tal magnitud sin que niveles superiores en la jerarquía militar y administrativa lo detectaran. Mendieta sostiene que sus clientes están siendo utilizados como «chivos expiatorios» en una estrategia de justicia selectiva. Afirmó que «no es posible que dos personas hayan operado un entramado tan complejo» que involucró buques, servicios aduanales y millones de pesos sin que otras dependencias del gobierno federal lo notaran…sin que el tío lo notara.
La absurda narrativa de las Mañaneras
De acuerdo con las declaraciones oficiales emitidas entre septiembre de 2025 y enero de 2026, se ha señalado que el exsecretario de Marina, Rafael Ojeda Durán, denunció irregularidades que dieron origen a la investigación contra sus sobrinos políticos, los hermanos Farías Laguna, desde el año 2022. Lo cual resulta increíble, inverosímil, inconcebible, inadmisible, absurdo, surrealista, inaudito. Al igual que la repetición de esa narrativa en las Mañaneras por la presidente Claudía Sheinbaum.
La terca memoria
En junio de 2024, el vicealmirante Fernando Rubén Guerrero Alcántara (quien fue asesinado meses después) también reportó formalmente ante Ojeda la existencia de esta red de corrupción en aduanas vinculada al contrabando de combustible. Resulta difícil continuar escribiendo después de este dato… pero bueno, el actual titular de la Semar, Raymundo Pedro Morales, reiteró que la institución actuó con contundencia contra los involucrados, defendiendo que el prestigio de la Marina se mantiene al no tolerar actos de corrupción internos, independientemente del parentesco de los señalados. Los abogados de los hermanos Farías Laguna han cuestionado esta versión, alegando que si la red era tan amplia y Ojeda la conocía desde hace años, resulta sospechoso que sólo se haya procedido contra sus sobrinos recientemente, utilizándolos —según su versión— como distractores de mandos superiores. Claramente hay mar de fondo y nula decisión política para llegar a esclarecer el tremendo robo a la nación que ha sido el huachicol fiscal.
Se lanza «El Cabrito»
La aparición de murales con la imagen de un cabrito azul y la distribución masiva de volantes en el Centro Histórico de la capital marcan el inicio de una fase de posicionamiento visual estratégico. Aunque Alan Jesús Falomir Sáenz ha mantenido una postura institucional al frente de la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS), el uso de su conocido apodo en bardas de colonias populares, como la Mármol III, sugiere una campaña de reconocimiento de marca personal que busca trascender la gestión administrativa para instalarse en el imaginario del electorado panista y ciudadano.
Sucesión y tiempos políticos
Pese a que el funcionario ha declarado que «aún no es tiempo de levantar la mano», la realidad territorial contradice el discurso de prudencia. Con la mira puesta en 2027 para una diputación probablemente, porque si la alcaldía están su mira, no esta leyendo el momento político que señala a Santiago de la Peña, por el PAN, partido que ahora comparten. Estos movimientos anticipados responden a la necesidad de consolidar una base de apoyo propia frente a posibles competidores internos en el PAN. La movilización de propaganda en vehículos y domicilios del primer cuadro de la ciudad indica que el equipo de Falomir ha decidido acelerar los tiempos, aprovechando su visibilidad actual para posicionarse como la opción natural para el próximo proceso electoral.
El reto de la congruencia institucional
El principal desafío para Falomir será equilibrar sus aspiraciones políticas con la responsabilidad técnica de la JMAS, un organismo crítico para la estabilidad de la ciudad. Mientras las bardas azules proliferan, el aspirante deberá evitar que la promoción personalizada sea interpretada como un distractor de sus funciones públicas. La eficacia con la que maneje la narrativa de «El Cabrito» —un perfil que mezcla carisma popular con gestión ejecutiva— determinará si logra unificar a las distintas facciones del panismo local antes de que inicien los procesos internos oficiales. En resumen, “El Cabrito” se lanzó con todo, quien sabe si con permiso.
