Atenas, Grecia.- La «Global Sumud Flotilla» es descrita como el mayor intento hasta la fecha para romper el bloqueo marítimo impuesto por Israel sobre Gaza, que ha sido calificado por los activistas como «ilegal e inhumano». Este bloqueo, en vigor desde 2007 tras el control de Gaza por parte de Hamás, restringe el acceso de bienes y personas, lo que ha generado críticas internacionales por su impacto en la población civil de Gaza. La flotilla, compuesta por más de 40 embarcaciones civiles y alrededor de 470 activistas de diversos países, buscaba llevar ayuda humanitaria directamente a la región y fueron interceptados por fuerzas israelíes.
El incidente ocurrió cuando las embarcaciones fueron interceptadas por las fuerzas israelíes en aguas internacionales, a unos 130 kilómetros de la costa de Gaza. Los activistas fueron detenidos durante cinco días antes de ser deportados a Grecia y Eslovaquia. Entre los deportados había ciudadanos de al menos 19 países, incluyendo Grecia, Italia, Francia, Irlanda, Suecia, entre otros.
Varios activistas, incluida Greta Thunberg, denunciaron malos tratos durante su detención. Según Thunberg y reportes de la organización árabe-israelí de ayuda legal Adalah, los detenidos enfrentaron condiciones precarias, como: confinamiento en celdas insalubres, con presencia de chinches; escasez de agua y comida; vejaciones por parte de las fuerzas de seguridad israelíes, incluyendo, según Thunberg, la obligación de sostener banderas (sin especificar cuáles).
Estas denuncias contrastan con la declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel, que calificó la flotilla como una «maniobra publicitaria» y aseguró que los derechos legales de los detenidos fueron respetados. Israel acusó a los activistas de difundir «mentiras» sobre su trato.
A su llegada a Atenas, Greta Thunberg destacó la flotilla como un acto de «solidaridad global e internacional» frente a la inacción de los gobiernos. Criticó a los líderes políticos por «fomentar el genocidio, la muerte y la destrucción» y expresó que la misión era un «último recurso» para abordar la crisis humanitaria en Gaza. Aunque señaló los abusos sufridos, enfatizó que estos no eran el foco principal de la historia, sino la necesidad de romper el bloqueo.
Adalah una organización árabe-israelí respaldó las denuncias de malos tratos, reportando que algunos activistas fueron privados de necesidades básicas y sufrieron humillaciones.
Através de una publicación en X, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Israel defendió sus acciones, argumentando que la flotilla tenía fines propagandísticos y que las autoridades actuaron dentro del marco legal.
Thunberg y Gaza
Esta no es la primera vez que Thunberg participa en intentos de llevar ayuda a Gaza por mar, ni la primera vez que es deportada por Israel. En un incidente previo, también fue interceptada y deportada. Además, la deportación de los 171 activistas de la Global Sumud Flotilla se suma a otras expulsiones recientes: el viernes, Israel deportó a cuatro italianos; el sábado, 137 personas fueron enviadas a Turquía y el domingo, 29 personas fueron deportadas a España.
Estos eventos reflejan un patrón de interceptación de flotillas humanitarias por parte de Israel, un tema que ha generado controversia durante años. Uno de los casos más notorios fue el asalto a la flotilla Mavi Marmara en 2010, donde nueve activistas murieron tras la intervención de las fuerzas israelíes.



