MCALLEN, Texas. — La detención por parte de autoridades migratorias de dos hermanos adolescentes destacados en la banda de mariachis McAllen High School Mariachi Oro ha provocado críticas de políticos de ambos partidos, que cuestionan si la política de deportaciones masivas del gobierno de Trump se ha excedido en este caso.
Los hermanos Antonio Gámez Cuéllar, de 18 años, y Caleb (o Joshua en algunas referencias, pero principalmente Caleb de 14), junto con su hermano de 12 años y sus padres, fueron detenidos el 25 de febrero durante una cita rutinaria con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La familia, originaria de México, había ingresado al país en 2023 y solicitaba asilo, cumpliendo con las presentaciones periódicas requeridas.
La banda Mariachi Oro, de la que forman parte los jóvenes, ha actuado en la Casa Blanca, el Carnegie Hall y ha ganado múltiples campeonatos estatales, incluido el reconocimiento en el Capitolio el año pasado. Antonio, primer lugar en trompeta en competencias estatales, está próximo a graduarse de preparatoria y planea estudiar educación musical en la universidad.
Antonio fue liberado el lunes por la tarde del centro de detención en Raymondville, Texas, mientras que el resto de la familia —los padres Emma Guadalupe Cuéllar López y Luis Antonio Gámez Martínez, junto con los hermanos menores— salió del centro familiar en Dilley, Texas, según confirmó el representante demócrata Joaquin Castro tras visitar las instalaciones.
Un portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) explicó que los padres eligieron llevar a sus hijos consigo al ser detenidos, y que la ley obliga a mantenerlos bajo custodia durante el procesamiento de sus solicitudes de asilo. El ingreso irregular ocurrió cerca de Brownsville en 2023, y se separó a Antonio por ser mayor de edad, para no alojarlo en un centro familiar.
La detención desató reacciones de apoyo a la familia. La representante republicana Monica de la Cruz, cuyo distrito incluye McAllen, expresó tristeza por el caso y llamó a políticas que protejan la frontera sin contradecir el sentido común ni afectar a personas talentosas y respetuosas de la ley. El alcalde republicano de McAllen, Javier Villalobos, respaldó a la familia y abogó por vías responsables para inmigrantes que contribuyan a la economía local.
El demócrata Adriano Espaillat, presidente de la bancada hispana del Congreso, calificó la acción como “indignante”. Los directores de la banda visitaron a los detenidos y relataron la preocupación de los jóvenes por no poder practicar, ya que carecían de instrumentos en el centro.
Aunque la familia ingresó ilegalmente, tiene derecho legal a solicitar asilo, y su caso ha unido voces políticas en el Valle del Río Grande para pedir un enfoque más equilibrado en la aplicación de las leyes migratorias.