Washington, D.C.- La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, advirtió este miércoles al gobierno cubano que el régimen comunista se encuentra al borde del colapso y debe implementar «cambios drásticos muy pronto» para enfrentar su peor crisis económica en décadas.
«Son un régimen que está cayendo. El país está derrumbándose y creemos que va en su interés realizar cambios muy drásticos muy pronto», afirmó Leavitt en rueda de prensa, al tiempo que señaló que Washington estará atento a las decisiones que adopte La Habana en las próximas semanas.
La funcionaria remitió a las posiciones expresadas por el presidente Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, quienes promueven democracias prósperas en el hemisferio. «Queremos ver democracias florecientes y prósperas en todo el mundo, especialmente en nuestro hemisferio», indicó, aunque evitó detallar acciones específicas inmediatas más allá de desear una Cuba «verdaderamente libre y próspera».
La advertencia se produce tras la orden ejecutiva firmada por Trump el 29 de enero de 2026, que declaró una emergencia nacional y autorizó aranceles adicionales a países que suministren petróleo o derivados a la isla. Esta medida busca cortar el flujo energético cubano, agravado por la captura de Nicolás Maduro en enero y el fin de los envíos venezolanos, principal proveedor histórico.
El bloqueo ampliado ha intensificado el desabastecimiento de combustible, generando apagones prolongados, acumulación de basura en las calles, paralización del transporte y afectaciones al turismo. Analistas advierten de un posible colapso humanitario en los próximos meses, el más grave desde la Revolución de 1959.
En paralelo, reportes de Axios y otros medios indican que Rubio mantiene conversaciones secretas con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto de Raúl Castro, eludiendo canales oficiales con el gobierno de Miguel Díaz-Canel. El propósito sería explorar una transición pacífica, posiblemente inspirada en el modelo venezolano tras la caída de Maduro.
La Casa Blanca no ha confirmado ni desmentido estas pláticas, pero insiste en que la puerta diplomática permanece abierta si Cuba opta por reformas profundas. El régimen cubano denuncia injerencia y acusa a Washington de buscar un cambio forzado mediante asfixia económica. Mientras, la isla enfrenta racionamiento extremo y crecientes llamados a ayuda humanitaria internacional.