PITTSBURGH, Pensilvania. — Konnor Griffin no se sorprendió cuando los Piratas de Pittsburgh lo llamaron a las Mayores apenas una semana después de iniciado el calendario de la temporada. “Estoy listo para esto”, aseguró el joven short stop este viernes, horas antes de su debut contra los Orioles de Baltimore en el PNC Park.
El infielder de 1.90 metros de estatura se convirtió en el primer jugador de posición en llegar a las Grandes Ligas antes de cumplir 20 años desde que Juan Soto lo hizo en 2018 con los Nacionales de Washington. Apenas 628 días después de ser seleccionado en la novena ronda del draft de 2024, Griffin ya tenía su camiseta con el número 6 colgada en su casillero y su nombre anotado en el séptimo lugar del orden al bate.
El ascenso del prospecto nacido en Mississippi ha sido meteórico. En su primera temporada completa en las menores el año pasado, Griffin conectó 21 jonrones, impulsó 94 carreras, robó 65 bases y demostró un amplio rango defensivo en el short stop, una de las posiciones más exigentes del béisbol. Durante los entrenamientos de primavera bateó tres jonrones, pero su promedio general fue bajo (.171), por lo que los Piratas lo dejaron en el último corte del roster. En Triple A, con Indianápolis, respondió de inmediato: bateó para .438 en pocos juegos y realizó ajustes que convencieron al cuerpo técnico.
“Fue impresionante. Bajó, encontró su ritmo de inmediato y puso todo en orden en cuestión de días”, señaló el mánager Don Kelly. “Especialmente para un chico de 19 años cuyas esperanzas y sueños eran llegar a las Grandes Ligas”.
Además de su talento dentro del campo, Griffin ha destacado por su madurez. En el invierno se casó con Dendy, su novia de la secundaria, quien fue la primera persona a la que le contó la noticia del ascenso después de recibir la llamada del mánager de Indianápolis.
Las últimas 24 horas fueron un torbellino: el viaje rápido de Columbus a Pittsburgh y la llegada de su familia desde Mississippi justo a tiempo para el primer pitcheo del viernes. Poco después del mediodía, Griffin ya trotaba en el campocorto tomando rodados como si fuera rutina.
Su combinación de poder, velocidad y defensa ha generado comparaciones con leyendas como Cal Ripken Jr., aunque el propio jugador prefiere no adelantarse. “Hoy es el primer día de empezar a forjar un legado que quiero construir. Estoy listo para hacerlo e intentar estar ahí arriba con esos grandes”, afirmó.
Griffin se suma a una ola de jóvenes talentos en Pittsburgh que incluye a Paul Skenes, actual ganador del Cy Young, Bubba Chandler y Henry Davis. El equipo también se reforzó recientemente con veteranos como Brandon Lowe, Ryan O’Hearn y Marcell Ozuna.
“Este equipo está cargado. Me toca llegar aquí y simplemente ser una pieza de este rompecabezas”, dijo el novato.
Los Piratas y Griffin ya sostienen conversaciones sobre una posible extensión de contrato que lo mantendría en Pittsburgh por gran parte de la próxima década. Sobre el tema, el joven short stop fue claro: “Lo único que voy a decir es que quiero ser un Pirata por mucho tiempo. Este es un lugar especial y estoy agradecido de estar aquí”.