Washington, D.C.- La junta directiva del John F. Kennedy Center for the Performing Arts, controlada por aliados designados por el presidente Donald Trump, votó este jueves por unanimidad renombrar el icónico centro de artes escénicas como Trump-Kennedy Center, según anunció la Casa Blanca. La medida, que reconoce el «increíble trabajo» de Trump en la reconstrucción, estabilización financiera y reputación del edificio, ha generado inmediata controversia y cuestionamientos legales.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, difundió la noticia en redes sociales, destacando que la decisión honra las contribuciones del mandatario republicano durante el último año. Trump, quien preside la junta tras reemplazar a miembros nombrados por administraciones demócratas previas, se declaró «sorprendido» y «honrado» por el voto. «Es una junta muy distinguida, con las personas más destacadas del país», comentó el presidente en la Casa Blanca.
Sin embargo, el líder demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries —miembro ex officio de la junta por su cargo—, denunció la acción como una «vergüenza» y afirmó que la junta no tiene autoridad para cambiar el nombre sin aprobación legislativa del Congreso. «Vamos a dejarlo claro», advirtió Jeffries, recordando que la ley federal designa el centro como memorial vivo al presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963.
Miembros de la familia Kennedy reaccionaron con indignación. Maria Shriver, sobrina de JFK, había calificado previamente propuestas similares como «ridículas, mezquinas y cerradas de mente». Otros familiares, como Joe Kennedy III, insistieron en que el cambio es ilegal, comparándolo con renombrar el Lincoln Memorial.
Desde su regreso al poder en enero, Trump ha transformado el centro: obtuvo más de 250 millones de dólares del Congreso republicano para renovaciones, criticó su programación y apariencia, asistió a eventos como el estreno de Les Misérables y presentó los Kennedy Center Honors el 7 de diciembre —transmitidos el 23 por CBS y Paramount+—. No obstante, reportes indican caída en ventas de suscripciones, cancelaciones de giras como Hamilton, asientos vacíos en conciertos de la Orquesta Sinfónica Nacional y renuncias de artistas y consultores, como Issa Rae, Rhiannon Giddens, Ben Folds y Renée Fleming.
Aunque la junta actualizó la marca en su sitio web, expertos legales señalan que el nombre oficial requiere acción congressional, lo que anticipa batallas jurídicas. Trump ya había bromeado con el apodo «Trump Kennedy Center» en eventos recientes.