Los Ángeles, California. — Un jurado de California encontró responsables a Meta y YouTube por diseñar funciones adictivas en sus plataformas que causaron ansiedad, depresión y daño emocional a una joven usuaria, en una decisión histórica que podría abrir la puerta a miles de demandas similares contra las redes sociales.
La joven identificada como K.G.M., ahora de 20 años, demandó a las compañías alegando que características como el scroll infinito y las recomendaciones algorítmicas actuaron como “cigarrillos digitales” o casinos en línea, enganchándola desde los 6 años y agravando problemas como dismorfia corporal y pensamientos de autolesión.
El jurado determinó que Meta deberá pagar 4.2 millones de dólares en daños compensatorios y punitivos, mientras que YouTube deberá pagar 1.8 millones. TikTok y Snap llegaron a acuerdos confidenciales antes del juicio.
Este veredicto representa la primera vez que un jurado considera que el diseño de productos de redes sociales puede causar lesiones personales, validando una teoría legal inspirada en los casos contra la industria tabacalera del siglo pasado.
Los abogados de la demandante presentaron documentos internos de las compañías que, según argumentaron, demuestran que los ejecutivos conocían los efectos negativos en menores pero priorizaron el tiempo de uso y las ganancias.
Meta y Google, dueña de YouTube, anunciaron que apelarán la decisión. Una portavoz de Meta dijo que “respetuosamente discrepan” con el veredicto. Google defendió que YouTube es una plataforma de streaming responsable y no una red social.
El caso, que duró cinco semanas en la Corte Superior de Los Ángeles, incluyó testimonios de Mark Zuckerberg y Adam Mosseri, quienes rechazaron que Instagram sea “clínicamente adictivo”. La defensa de Meta atribuyó los problemas mentales de K.G.M. a abusos familiares y no a las plataformas.
Abogados y grupos de defensa de los consumidores celebraron el fallo como un paso importante para obligar a las empresas tecnológicas a modificar sus productos y proteger mejor a los menores.
El veredicto llega en medio de un creciente debate global sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental juvenil. Recientemente, Australia prohibió su uso a menores de 16 años, y varios países estudian medidas similares.
Aunque los 6 millones de dólares en daños son una cifra menor para gigantes como Meta y Google, que generan miles de millones en ingresos trimestrales, el precedente legal podría influir en los próximos juicios programados este año en California, tanto a nivel estatal como federal.
Expertos consideran que una serie de veredictos favorables a los demandantes podría forzar cambios significativos en el diseño de las plataformas dirigidas a adolescentes.