Ciudad Juárez, Chih.- La selección mexicana de taekwondo, con una destacada representación de siete atletas de Ciudad Juárez, dejó una huella imborrable en el Kids World Open Taekwondo Championship, celebrado en Colombia. El equipo regresó con un impresionante botín de siete medallas: seis de oro y una de plata, consolidando a la frontera como un pilar del taekwondo nacional.
Cruz Herrera se coronó campeón mundial en la categoría de -54 kilogramos, mostrando un dominio absoluto en el tatami. Su victoria es un hito más en una carrera que promete seguir creciendo. Por su parte, Ana Lucía Nassri Heras se alzó con el oro tras vencer a una competidora de Tamaulipas. Este triunfo se suma a su racha imparable, demostrando ser una de las figuras más destacadas de su generación.
Meredith Quintero y Kendra Hernández, en las categorías de -50 kg y -54 kg respectivamente, también subieron a lo más alto del podio. Bajo la guía de su entrenadora Flor Castillo, quien además fungió como parte del cuerpo técnico de la selección nacional, ambas atletas dominaron a sus rivales con técnica y determinación. Castillo, una pieza clave en el éxito de los juarenses, ha sabido pulir el talento de estas jóvenes promesas.
Noé Rayos, otro orgullo fronterizo, se colgó el oro en una actuación que reafirma su gran momento. Tras vencer a competidores de España y Colombia, Rayos consolidó su lugar como uno de los taekwondistas más destacados de este año, llevando la bandera mexicana al punto más alto. En tanto, Emiliano Talavera se quedó con la medalla de plata en un combate reñido que, aunque no culminó en oro, le dejó valiosas lecciones para su desarrollo en el deporte.
En la categoría cadete, Natalia Chávez brilló con luz propia al obtener el oro en un enfrentamiento intenso contra otra mexicana. Su preparación meticulosa y su entrega en el tatami fueron determinantes para este logro, que pone en alto el nombre de Ciudad Juárez.
El desempeño de estos siete juarenses en el Mundial Infantil de Taekwondo no solo resalta su talento individual, sino también el trabajo colectivo de entrenadores, familias y academias locales que han convertido a la ciudad en un semillero de campeones. Con este resultado, México y Juárez reafirman su posición como potencias en el taekwondo infantil a nivel global, dejando una huella en Colombia y un legado inspirador para las nuevas generaciones.



