Teherán, Irán. — El régimen iraní redobló este domingo la represión contra las protestas que cumplen dos semanas, mientras elevó el tono contra posibles intervenciones extranjeras. El presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, advirtió que, en caso de ataque militar estadounidense, tanto las bases militares de Estados Unidos como el territorio de Israel se convertirían en “objetivos legítimos”.
La declaración se produjo en medio de crecientes especulaciones sobre una posible acción militar de Washington. Según la revista alemana Der Spiegel, el secretario de Estado Marco Rubio y el primer ministro israelí Benjamín Netanyahu discutieron el sábado la opción de una intervención estadounidense. Por su parte, medios como The New York Times y Wall Street Journal reportaron que al presidente Donald Trump se le presentaron opciones militares la noche del sábado, aunque aún no ha tomado decisión definitiva.
Trump ha reiterado en varias ocasiones su respaldo a los manifestantes. En un mensaje en Truth Social escribió: “Irán está encarando la LIBERTAD, tal vez como nunca antes. Estados Unidos está listo para ayudar!!!”. Días antes había advertido que golpearía a Irán si continuaban las muertes de manifestantes pacíficos, mensaje reforzado por el Departamento de Estado: “No jueguen con el presidente Trump”.
Mientras tanto, la represión interna no cede. El apagón nacional de internet supera las 60 horas, medida que organizaciones como Netblocks y el Centro de Derechos Humanos en Irán califican de “prefacio a una matanza masiva”, recordando los más de 1.000 muertos de 2019 tras un corte similar.
La Agencia de Noticias de Activistas por los Derechos Humanos reporta más de 200 fallecidos —incluidos 37 miembros de fuerzas de seguridad— y al menos 2,600 detenidos. El jefe de la Policía Nacional, Ahmad-Reza Radan, confirmó importantes arrestos de “elementos clave” de las protestas.
Las manifestaciones continúan en ciudades como Teherán y Mashhad, desafiando a la teocracia en un clima de creciente tensión interna y regional.