Oslo, Noruega. – Noruega expresó este viernes incredulidad y rechazo ante el gesto de la líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, quien entregó su medalla de oro al presidente estadounidense Donald Trump durante una reunión en la Casa Blanca el jueves.
“Eso es completamente inaudito”, declaró a la emisora pública NRK la profesora Janne Haaland Matlary, de la Universidad de Oslo y ex política. “Es una total falta de respeto por el premio”, agregó, calificando el acto de “insignificante” y “patético”.
Políticos noruegos de distintos partidos no escatimaron críticas. Trygve Slagsvold Vedum, líder del Partido del Centro y exministro de Finanzas, afirmó: “El hecho de que Donald Trump acepte la medalla dice algo sobre él como persona: un fanfarrón clásico que quiere adornarse con los premios y el trabajo de otros”.
Kirsti Bergsto, líder de la Izquierda Socialista, consideró la medida “sobre todo absurda y sin sentido”. Raymond Johansen, exalcalde de Oslo por el Partido Laborista, la tildó en Facebook de “increíblemente vergonzosa y perjudicial” para la reputación del galardón, advirtiendo que podría “legitimar un proyecto que vaya en contra de la paz”.
El Comité Noruego del Nobel y el Instituto Nobel reiteraron que el premio “no puede revocarse, compartirse ni transferirse”, aunque la medalla física sí puede cambiar de dueño. Machado justificó el gesto como “reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad”, en referencia a la intervención estadounidense que derrocó a Nicolás Maduro el 3 de enero.
El episodio contrasta con casos como el de Dmitry Muratov (2021), quien subastó su medalla para ayudar a refugiados ucranianos sin generar controversia en Noruega. El hecho subraya la creciente politización percibida del Nobel de la Paz, uno de los premios más prestigiosos del mundo, establecido por Alfred Nobel en 1896.