Chihuahua, Chih.- La ganadería en el estado de Chihuahua atraviesa por una de las coyunturas más críticas y complejas de la historia reciente, derivado de una combinación de alertas sanitarias internacionales y presiones en el mercado comercial que comprometen la estabilidad del sector productivo, según advirtió el presidente de la Unión Ganadera Regional de Chihuahua, Álvaro Bustillos. El dirigente gremial calificó como inminente la confirmación del primer caso de gusano barrenador en los Estados Unidos, un escenario previsto debido a la proximidad que el parásito mantenía con la zona limítrofe entre ambas naciones.
El líder ganadero puntualizó que el hallazgo de la plaga desencadenará la implementación de severas restricciones de control biológico por parte de las agencias sanitarias norteamericanas, anticipando que en el estado de Texas se aplicarán esquemas de regionalización para frenar la dispersión del insecto. Estas determinaciones administrativas contemplan limitaciones rigurosas a la movilización de semovientes y prohibiciones comerciales temporales que afectarán de manera directa la exportación e intercambio de diversas especies pecuarias, incluyendo ganado lechero y equinos.
Ante la gravedad del panorama transfronterizo, Bustillos informó que encabezó una comitiva de trabajo en Washington D.C. para sostener reuniones de alto nivel con los especialistas en política económica estadounidense, Kevin Hassett y Emily Underwood. El objetivo del encuentro diplomático y empresarial consistió en elevar la problemática fitosanitaria al estatus de un asunto de seguridad nacional compartido, explorando el diseño de protocolos específicos que permitan una reactivación paulatina y segura del comercio de ganado entre ambos países.
El presidente de la organización Ganadera externó su preocupación ante el déficit en la disponibilidad de moscas estériles, insumo que representa la principal estrategia científica para la erradicación del gusano barrenador. Detalló que la producción actual global apenas alcanza los 100 millones de especímenes, mientras que los laboratorios de la planta de Metapa tienen programado iniciar pruebas de operación hasta el próximo 22 de junio, lo que postergará los efectos de control biológico en el corto plazo.
A la amenaza de la plaga se aúna una crisis económica interna caracterizada por un mercado nacional saturado que ha desplomado los precios del ganado en pie. El titular de la Unión Ganadera atribuyó esta distorsión comercial a la libre introducción de carne de importación a territorio mexicano, exigiendo al Gobierno Federal mantener el cierre definitivo de la frontera sur para impedir el contrabando de ganado. Finalmente, alertó que los severos recortes presupuestales aplicados al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria vulneran gravemente la capacidad del Estado mexicano para sostener los cordones de inspección, sentenciando que resulta imposible consolidar un intercambio mercantil saludable si se desmantelan las agencias oficiales de sanidad.



