Beirut, Líbano.- La Organización de las Naciones Unidas informó este martes que cerca de 700,000 personas han sido desplazadas de sus hogares en Líbano, como consecuencia de las órdenes de evacuación masiva y la campaña de bombardeos ejecutada por Israel. Esta cifra transforma oficialmente al país en un nuevo y crítico frente de guerra en el Medio Oriente, agravando la inestabilidad regional.
De acuerdo con la agencia de migración de la ONU, más de 667,000 ciudadanos se han registrado en la plataforma oficial de desplazamiento del gobierno libanés. La magnitud de la crisis es tal que solo en las últimas 24 horas se contabilizaron 100,000 nuevos registros de personas que huyen de los ataques dirigidos contra el grupo armado Hezbolá.
En Beirut y sus zonas periféricas, la saturación de los refugios ha obligado a decenas de miles de personas a instalarse en escuelas y edificios gubernamentales. Sin embargo, la capacidad de respuesta ha sido rebasada, dejando a una gran cantidad de familias durmiendo en sus automóviles o sobre las banquetas del paseo marítimo de la capital.
Mientras el conflicto se intensifica, el Pentágono confirmó que los ataques iraníes han dejado un saldo de siete militares estadounidenses muertos y 140 heridos, ocho de ellos de gravedad. En Washington, la secretaria de prensa Karoline Leavitt declaró que el presidente Donald Trump determinará en su momento si se ha cumplido la condición de rendición incondicional impuesta al régimen de Irán.
La guerra ha generado efectos colaterales en la economía global, provocando la muerte de más de 1,800 personas y alterando los mercados energéticos. Ante el alza en los precios de la gasolina, la administración Trump comenzó a relajar las sanciones al petróleo ruso, otorgando exenciones temporales a países como la India para evitar una crisis de suministro mayor.
En el plano militar, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció una nueva ola de ataques sobre Teherán, instando a la población iraní a derrocar a su gobierno para poner fin a las hostilidades. Por su parte, la navegación en el Estrecho de Ormuz se ha visto severamente afectada, obligando a naciones como Pakistán a escoltar sus buques mercantes con buques de guerra para garantizar el acceso a suministros de energía.