Ciudad Juárez, Chihuahua.- La tarde de este domingo, Juárez se vio sacudida nuevamente por un violento homicidio que dejó sin vida a un hombre de 32 años, identificado como Gustavo Enrique R.G., quien acababa de ser liberado del Centro de Reinserción Social (CERESO) estatal. El ataque ocurrió en el cruce del bulevar Francisco Villarreal Torres y la avenida Ejército Nacional, en la colonia Las Arcadas, al oriente de la frontera, donde dos sicarios descargaron más de 40 disparos contra la víctima, quien quedó sin vida al interior de un vehículo Nissan, según reportes preliminares.
Testigos presenciales relataron que el ataque fue directo y sin mediar palabra. Alrededor de las 16:00 horas, un automóvil se acercó al Nissan de la víctima y desde su interior se escucharon múltiples detonaciones de arma de fuego, principalmente de un rifle de alto calibre, conocido como «cuerno de chivo». Los agresores huyeron inmediatamente del lugar, pero gracias a una rápida respuesta policial, dos hombres fueron detenidos poco después, con un arma larga y una corta aseguradas. Fuentes extraoficiales indican que inicialmente se reportaron hasta seis detenidos relacionados con el caso, pero solo dos fueron consignados ante la Fiscalía General del Estado (FGE) por su presunta responsabilidad directa en el homicidio.
La víctima, Gustavo Enrique R.G., de 32 años, portaba identificaciones que permitieron su rápida identificación por parte de agentes investigadores de la Fiscalía Zona Norte. De manera extraoficial, se filtró que el hombre había sido liberado recientemente del CERESO, donde cumplió condena por delitos contra la salud, principalmente narcomenudeo. Este detalle añade un matiz de posible ajuste de cuentas al crimen, en un contexto donde muchos exreclusos enfrentan amenazas al recuperar su libertad, especialmente si estuvieron vinculados a grupos delictivos.
El vehículo en el que quedó el cuerpo era un Nissan Versa o Sentra –las versiones iniciales varían–, de color oscuro, con múltiples impactos de bala en el parabrisas, puertas y carrocería. Peritos de la Fiscalía recolectaron más de 40 casquillos percutidos en la escena, lo que confirma la brutalidad del ataque. Paramédicos de Rescate confirmaron el deceso en el lugar, sin posibilidad de auxilio.
La Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) coordinó un operativo inmediato que permitió la captura de los presuntos responsables. Los detenidos, aún sin identificar públicamente, portaban un AK-47 y una pistola 9mm, armas que coinciden con las usadas en el homicidio según balística preliminar. Se espera que en las próximas horas la Policía Municipal presente oficialmente a los capturados, junto con las evidencias recabadas, para su puesta a disposición ante el Ministerio Público.
Este homicidio se suma a una ola de violencia que ha marcado diciembre en Juárez. Con este caso, la ciudad registra al menos 54 homicidios dolosos en lo que va del mes, según conteos periodísticos basados en reportes diarios. Solo en la semana de Navidad, entre el 24 y 25 de diciembre, se reportaron seis ejecuciones, manchando las festividades con sangre. El año 2025 cierra con cifras alarmantes: hasta finales de noviembre, se acumulaban cientos de víctimas, y diciembre ha mantenido un promedio alto, superando los 50 casos antes de este último incidente.
Expertos en seguridad atribuyen esta persistencia de la violencia a disputas entre células delictivas locales, principalmente facciones remanentes de grupos como Los Mexicles, Artistas Asesinos o chapitos del Cártel de Sinaloa, que pugnan por el control del narcomenudeo en zonas orientales como Las Arcadas, Parajes del Sur y el Pronaf. El bulevar Francisco Villarreal Torres, conocido popularmente como Las Torres, es una vialidad transitada que conecta colonias residenciales con áreas comerciales, pero también ha sido escenario recurrente de ejecuciones en los últimos años.
Vecinos de la colonia Las Arcadas expresaron su consternación y miedo. «Escuchamos las ráfagas y corrimos a escondernos. Esto ya es cotidiano, pero duele ver que no para», comentó una residente que prefirió el anonimato. El cruce de Ejército Nacional y Villarreal Torres quedó acordonado por horas, causando congestionamiento vial y afectando el tránsito en una zona de alto flujo.
La Fiscalía General del Estado ha intensificado investigaciones en homicidios relacionados con exreclusos. En años recientes, casos como el de José Gilberto Suárez Acosta, asesinado minutos después de salir del CERESO 3 en abril de 2025, o ajustes internos en pandillas, ilustran el riesgo que enfrentan quienes salen de prisión con deudas pendientes o rivalidades no resueltas.
Autoridades municipales y estatales han prometido mayor presencia policial en focos rojos. El mapa del Observatorio Ciudadano de Ficosec revela que territorios como el oriente y poniente de Juárez concentran la mayoría de homicidios en 2025, con patrones idénticos a años previos pese a operativos federales y estatales.
Organizaciones civiles como la Mesa de Seguridad y Justicia exigen estrategias integrales más allá de la reacción inmediata: prevención, inteligencia y reinserción efectiva para exreclusos. «Liberar a alguien sin apoyo lo condena a la muerte en muchos casos», señaló un activista.
El caso de Gustavo Enrique R.G. ejemplifica la crudeza de la violencia en Juárez. Un hombre que buscaba quizá una segunda oportunidad tras su liberación termina acribillado en plena luz del día. Mientras las autoridades avanzan en la consignación de los detenidos, la ciudadanía se pregunta cuánto tiempo más durará este ciclo de sangre.
Este homicidio no solo eleva las estadísticas de un diciembre sangriento, sino que recuerda la fragilidad de la paz en una ciudad que, pese a esfuerzos, sigue lidiando con las secuelas de la guerra entre cárteles que marcó la década pasada y persiste en formas mutadas.
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