Nueva York, EE.UU.- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, pronunció su discurso ante una Asamblea General de la ONU notablemente vacía, luego de que una gran mayoría de delegados internacionales decidiera abandonar la sala en señal de protesta al momento en que subió al estrado. El boicot diplomático reflejó el profundo aislamiento y rechazo internacional frente a las acciones militares y las acusaciones de genocidio en la Franja de Gaza.
En paralelo, la tensión se trasladó a las calles de Nueva York, donde organizaciones pacifistas y activistas realizaron una masiva manifestación frente a la sede del organismo internacional. La protesta concluyó con la detención de al menos treinta personas, entre ellas figuras públicas como la actriz ganadora del Óscar Susan Sarandon y la actriz Hannah Einbinder, además del concejal municipal Chi Ossé y la candidata al Congreso Darializa Avila Chevalier.
Durante la sesión, mientras Netanyahu intentaba defender la postura y las operaciones militares de su gobierno, líderes regionales como el representante de la Autoridad Palestina advirtieron que la población no abandonará su tierra, marcando una de las jornadas más tensas y polarizadas en la historia reciente de la diplomacia de las Naciones Unidas.



