Chihuahua, Chih.- La diputada local por Morena, Jael Argüelles Díaz, exigió al Ayuntamiento de Juárez devolver a las comisiones conjuntas de Gobernación, Ecología y Protección Civil el proyecto de Reglamento de Bienestar Animal previo a su votación definitiva, con el propósito de incorporar la esterilización obligatoria de mascotas como una medida central de salud pública y prevención
Durante su intervención ante el Poder Legislativo, la legisladora advirtió que la crisis de fauna urbana ha rebasado la capacidad operativa y financiera de las asociaciones civiles y de las propias autoridades locales. De acuerdo con proyecciones oficiales del gobierno municipal, durante 2025 se estimó un padrón de aproximadamente 35 mil animales en situación de calle en la demarcación fronteriza, a pesar de que el municipio implementó jornadas que superaron las 10 mil esterilizaciones gratuitas.
El impacto sobre las organizaciones protectoras también registra cifras críticas. Informes recientes indican que alrededor de treinta refugios llegaron a resguardar más de dos mil perros y gatos de manera simultánea, mientras que programas oficiales de asistencia alimentaria han tenido que auxiliar a más de una veintena de centros de resguardo que cargan con la mayor parte de la atención ciudadana ante el abandono masivo.
Implicaciones en salud pública y rickettsiosis
Argüelles Díaz subrayó que el problema trasciende el ámbito del cuidado animal para convertirse en un asunto de urgencia sanitaria, especialmente por la incidencia de enfermedades transmitidas por vectores como la rickettsiosis. Estadísticas recientes sitúan a la entidad con altas tasas de letalidad derivadas de este padecimiento, por lo que el control poblacional de animales callejeros se considera indispensable para facilitar esquemas masivos de desparasitación y vigilancia epidemiológica.
La diputada cuestionó que, a pesar de los foros de consulta y los espacios de participación con activistas, rescatistas y especialistas veterinarios —quienes insistieron reiteradamente en la obligatoriedad de la medida—, este punto central fuera omitido en el predictamen analizado por el Cabildo.
Ante este escenario, el llamado legislativo busca frenar la aprobación en los términos actuales y reabrir el debate en comisiones para establecer la esterilización obligatoria de perros y gatos, contemplando las excepciones técnicas justificadas por edad, condiciones clínicas o esquemas de reproducción controlada bajo supervisión médico-veterinaria.



