Chihuahua, Chihuahua.- La diputada Jael Argüelles, de Morena, presentó una iniciativa de decreto en el Congreso de Chihuahua para obligar a todas las instituciones de salud estatales a contar con intérpretes y traductores de lenguas indígenas de manera permanente.
La legisladora argumentó que la falta de comunicación en lengua materna representa una barrera mortal en la atención médica, vulnerando el derecho humano a la salud y el principio de pluriculturalidad reconocido en la Constitución mexicana.
Argüelles citó el reciente fallecimiento del niño Ángel Ramón Julián Baiza, de cinco años y originario de la comunidad ódami, en el Hospital Infantil de Chihuahua. Su madre, hablante exclusiva de lengua indígena, no recibió información clara sobre el diagnóstico —una grave infección cerebral, posiblemente tuberculosis— debido a la ausencia de intérpretes. El caso fue revelado por el medio Raíchali y evidenció fallas administrativas, incluso en el trámite del acta de defunción.
La propuesta busca reformar la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo y la Ley Estatal de Salud para garantizar que la atención médica, el consentimiento informado y los procedimientos administrativos se brinden en la lengua indígena del usuario mediante personal capacitado.
La diputada destacó la alta vulnerabilidad en la Sierra Tarahumara, donde persisten problemas como el repunte de tuberculosis en municipios como Guachochi, Urique y Bocoyna. Recordó además el brote de sarampión de 2025, que dejó 21 defunciones, la mayoría en niños indígenas.
Argüelles criticó que hospitales dependan informalmente de gobernadoras tradicionales o personas externas para traducir, sin protocolos institucionales. “La lengua no puede seguir siendo una barrera entre la vida y la muerte”, afirmó, y subrayó que contar con intérpretes no es un lujo, sino una necesidad vital para combatir la discriminación y la violencia institucional contra los pueblos originarios.