Ciudad Juárez, Chih.- El presidente municipal Cruz Pérez Cuéllar, anunció un cambio de última hora en la sede de la ceremonia del Grito de Independencia, programada para la noche del 15 de septiembre. Inicialmente planeada en la icónica Megabandera del Parque El Chamizal, el evento se trasladará al Monumento a las Banderas, ubicado a un costado del Puente Internacional Córdoba-Américas.
Esta decisión responde a preocupaciones ambientales expresadas por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), específicamente para proteger el hábitat de la ardilla terrestre de cola redonda, conocida localmente como «Juancito», una especie endémica en riesgo en la región. Pérez Cuéllar enfatizó que la celebración no se cancela y que se mantienen los horarios (generalmente desde las 6:00 p.m. con actividades culturales y el Grito a las 11:00 p.m.), invitando a los juarenses a participar en esta velada patriótica pese al inconveniente logístico.

El anuncio se realizó durante una conferencia de prensa matutina, donde el alcalde lamentó las molestias causadas, particularmente el impacto en el tráfico: desde el 13 de septiembre (hoy) hasta el 16 de septiembre, los conductores deberán usar vías alternas alrededor del Puente Córdoba-Américas, como la Avenida de las Américas y rutas secundarias hacia El Paso, Texas. Pérez Cuéllar justificó el cambio como una medida responsable, afirmando: «Es un buen argumento y el Gobierno Municipal siempre ha cuidado esas áreas y se tomarán medidas preventivas». Subrayó que no se desdeña la protección ambiental, reconociendo la importancia de preservar la vida de «los seres sintientes, de los animales», y que el municipio no tiene problema en adaptarse para conmemorar la Independencia de México sin dañar el ecosistema.
La decisión surge de un torbellino de eventos en los días previos, que involucró a autoridades federales y locales en un debate sobre el equilibrio entre tradición cívica y conservación ambiental. El 9 de septiembre de 2025, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente las obras de instalación del escenario en la Megabandera, argumentando riesgos al ecosistema del Parque El Chamizal, una Zona de Reserva Ecológica (ZRE) declarada en 1987. La inspección federal identificó 85 madrigueras activas de la ardilla «Juancito», una especie protegida cuya población ha disminuido debido a la urbanización fronteriza. La Profepa alegó que la construcción de tarimas, iluminación y estructuras temporales podría alterar hábitats, erosionar suelos y afectar la fauna local, violando la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente.
El municipio, administrador del Chamizal según el decreto federal de 1987, respondió rápidamente solicitando aclaración a la Oficina de Representación de Semarnat en Chihuahua; Semarnat emitió un oficio autorizando el evento en la Megabandera con condiciones estrictas: no estacionar vehículos en áreas verdes, usar materiales no invasivos y comprometerse a restaurar cualquier daño post-evento. Esto invalidaba la clausura de Profepa, ya que la procuraduría carecía de facultades directas sobre el terreno municipal. Pérez Cuéllar celebró esta «luz verde» inicial, confirmando que se implementarían medidas como plataformas elevadas para evitar compactación del suelo y monitoreo ecológico.
Sin embargo, el 12 de septiembre, surgió un nuevo obstáculo: la asociación civil Árboles en Resistencia interpuso un amparo judicial contra el permiso de Semarnat, argumentando que el evento podría irreversibilmente dañar el ecosistema pese a las precauciones. El alcalde calificó el amparo como «improcedente», insistiendo en que el municipio tiene facultades plenas como administrador del parque y que Semarnat fue «muy cuidadoso» en su respuesta, enfocándose en el «uso racional» del espacio. Ante la incertidumbre legal y para evitar litigios prolongados, Pérez Cuéllar optó por el cambio de sede el 13 de septiembre, priorizando la celebración sin riesgos ambientales o judiciales. Fuentes municipales indicaron que el traslado se decidió «desde ayer» (12 de septiembre) tras recibir un oficio adicional de Semarnat reiterando preocupaciones por las madrigueras.
Nueva sede
El Monumento a las Banderas, es un sitio emblemático en la Avenida de las Américas, justo al lado del Puente Córdoba-Américas, que conecta Juárez con El Paso. Este monumento, con mástiles de hasta 30 metros y banderas de México y Estados Unidos, simboliza la hermandad binacional y ofrece un espacio amplio para multitudes, con vistas al Río Bravo.
La decisión ha generado opiniones divididas en Ciudad Juárez, una urbe con fuerte identidad cívica y sensibilidad ambiental debido a su ubicación en la frontera. Ambientalistas como Árboles en Resistencia aplaudieron el traslado, viéndolo como un triunfo para la conservación de la «Juancito», cuya población en El Chamizal se estima en menos de 200 individuos. En redes sociales, usuarios locales expresaron frustración por el tráfico —con hashtags como #GritoEnLasBanderas y #ProtejanALaJuancito—, pero también apoyo al enfoque responsable del alcalde.
Este incidente resalta tensiones recurrentes en Juárez entre desarrollo urbano y ecología: El Chamizal, devuelto por EE.UU. en 1964 tras el litigio del Río Grande, es un pulmón verde vital, pero ha enfrentado presiones por eventos masivos y migración.



