Roma, Italia.- El papa León XIV ha replicado con firmeza a las duras críticas vertidas el domingo por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en su red social Truth Social, donde el mandatario estadounidense lo acusó de ser “débil ante la delincuencia” y “terrible en política exterior”, además de criticar su postura pacifista ante la guerra en Irán. En declaraciones realizadas este lunes a bordo del avión papal que lo trasladaba a Argelia para su primera visita oficial a África, el pontífice estadounidense-peruano Robert Prevost subrayó que no teme a la Administración Trump y que continuará alzando la voz contra el conflicto armado, guiado exclusivamente por el mensaje del Evangelio.
“No le tengo miedo a la Administración Trump ni a proclamar en voz alta el mensaje del Evangelio, que es para lo que creo que debo estar aquí y por eso existe la Iglesia”, afirmó León XIV ante los periodistas acreditados que lo acompañan en el vuelo. El Papa, elegido en mayo de 2025 tras la muerte de Francisco, insistió en que la Iglesia no actúa como actor político: “No somos políticos, no tratamos la política internacional desde la misma perspectiva que pueda tener él. Yo creo en el mensaje del Evangelio, que es construir la paz”. Añadió que no tiene intención de entrar en un debate con Trump: “Demasiadas personas sufren hoy, demasiadas personas inocentes han sido asesinadas, y creo que alguien debe alzar la voz y decir que hay una mejor manera”.
La escalada de tensiones por la guerra en Irán
Las críticas de Trump se produjeron en el marco de la escalada bélica entre Estados Unidos e Israel contra Irán, un conflicto que ha provocado fuertes tensiones diplomáticas con el Vaticano. En las últimas semanas, León XIV ha denunciado públicamente el uso de la fuerza y ha calificado de “verdaderamente inaceptables” los ultimátums que amenazan con “hacer desaparecer toda una civilización”. Durante una oración en la Basílica de San Pedro la semana pasada, citó el libro de Isaías para recordar que “Dios no bendice ningún conflicto” y que “quien es discípulo de Cristo, príncipe de la paz, nunca está del lado de quien ayer empuñaba la espada y hoy lanza las bombas”. El pontífice ha defendido el multilateralismo y el diálogo como única vía para resolver la crisis, en línea con la doctrina católica de la paz justa.
Trump, por su parte, publicó un extenso mensaje en el que afirmaba: “No quiero un Papa que critique al presidente de Estados Unidos porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido por una aplastante mayoría”. Acusó además al Papa de complacer a la “izquierda radical” y de no respaldar acciones estadounidenses como el ataque a Venezuela por el tráfico de drogas o la política nuclear frente a Irán. Horas después, el mandatario compartió una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparecía representado como Jesucristo, una publicación que ha generado indignación en círculos católicos y que fue posteriormente eliminada.
La respuesta papal se produce en un contexto de inédita tensión entre la Casa Blanca y el Vaticano desde la elección de León XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos (Chicago, 1955, con doble nacionalidad peruana). Aunque su pontificado ha mantenido un perfil prudente en política interna estadounidense, las críticas a la guerra en Irán han reavivado los desencuentros que ya marcaron la relación entre Francisco y Trump, especialmente en materia migratoria y de política exterior.
Desde la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el arzobispo Paul S. Coakley, su presidente, expresó su pesar por las palabras del mandatario: “Estoy muy dolido por que el presidente haya decidido escribir palabras tan denigratorias sobre el Santo Padre. El papa León XIV no es un rival ni un político. Es el vicario de Cristo que habla desde la verdad del Evangelio y por el cuidado de las almas”.
El cruce de declaraciones marca un punto de inflexión en las relaciones entre Washington y la Santa Sede bajo la segunda presidencia de Trump, y coincide con el inicio de la gira africana del Papa, donde se espera que refuerce su mensaje de paz y diálogo interreligioso. Fuentes vaticanas consultadas por varios medios italianos confirman que León XIV no modificará su línea pastoral, centrada en la defensa de la vida humana y la condena de la violencia armada, independientemente de las presiones políticas.