Washington, D. C.- El Comando Central de Estados Unidos para Oriente Medio anunció este martes que ejecutó una serie de potentes ataques contra territorio iraní. La operación militar se llevó a cabo en respuesta a las agresiones perpetradas por Irán contra tres buques comerciales que navegaban por el estrecho de Ormuz. A través de un comunicado oficial, las fuerzas armadas estadounidenses calificaron la acción de Teherán como injustificada, peligrosa y como una violación flagrante al alto el fuego que se encontraba vigente entre ambas naciones.
Medios estatales de Irán confirmaron el impacto de la ofensiva al reportar seis explosiones en la isla de Qeshm, siete detonaciones en la ciudad de Sirik y estruendos adicionales en la ciudad portuaria de Bandar Abás. De acuerdo con el gobierno de Estados Unidos, estas operaciones bélicas tienen como propósito directo imponer costes elevados a la República Islámica por desestabilizar la navegación comercial en una ruta clave para el transporte global de energéticos.
El reporte militar detalló que las fuerzas estadounidenses impactaron más de 80 objetivos estratégicos dentro de Irán. Entre los puntos destruidos se encuentran sistemas de defensa aérea, redes de mando y control, sitios de radar costero, capacidades de misiles antibuque y más de 60 pequeñas embarcaciones pertenecientes al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica que operaban en las inmediaciones del estrecho.
La nueva escalada de violencia ocurre en un contexto de frágil estabilidad, tras los recientes incidentes donde Irán afectó a tres embarcaciones mercantes, incluyendo un buque gasero con bandera de Qatar y un petrolero de Arabia Saudita. Aunque estos ataques previos causaron únicamente daños materiales y no dejaron víctimas mortales, los gobiernos de Qatar y Arabia Saudita responsabilizaron formalmente a Teherán, advirtiendo sobre el grave riesgo que corre el suministro de petróleo y gas a nivel internacional.
Como consecuencia inmediata del conflicto, el gobierno de Washington determinó retirar el alivio temporal de sanciones económicas que había concedido a Irán en junio pasado dentro de un marco de entendimiento bilateral. El Departamento del Tesoro revocó la Licencia General X para sustituirla por la Licencia X1, cancelando los permisos que autorizaban a la República Islámica producir, vender y entregar petróleo crudo y productos derivados, los cuales tenían vigencia original hasta el 21 de agosto.



