Washington, D.C.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó la presión diplomática y de seguridad contra el país al asegurar que las organizaciones del narcotráfico dominan el territorio mexicano y advertir que la campaña militar de su administración aún no ha desplegado su «fuerza total» en operaciones terrestres.
Durante un encuentro con medios e invitados celebrado en los jardines de la Casa Blanca, el mandatario estadounidense sostuvo que, a pesar de mantener canales de comunicación con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, las autoridades mexicanas carecen de la capacidad necesaria para frenar a las estructuras criminales.
«Estamos trabajando con México, pero, desafortunadamente, los cárteles gobiernan México. Se lo digo a la presidenta de México. Ella no está contenta. Es una gran mujer, una mujer maravillosa, pero los cárteles gobiernan México», declaró el titular del Ejecutivo estadounidense.
Antecedentes de la confrontación por la seguridad
Estas declaraciones se inscriben en una escalada retórica sostenida por la administración de Washington a lo largo de 2026, donde el tráfico de fentanilo y la operación de los cárteles han sido colocados en el centro de la agenda de seguridad nacional de Estados Unidos. En septiembre pasado, durante su participación ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, Trump ya había calificado a México como el «epicentro» del narcotráfico internacional, endureciendo los amagos de intervencionismo militar.
Hasta el momento, la estrategia anunciada y presumida por la Casa Blanca se ha enfocado de manera primordial en el ámbito marítimo, mediante operativos con misiles contra embarcaciones sospechosas de traficar drogas en el Pacífico y el Caribe. Sin embargo, el anuncio sobre el inicio de posibles acciones directas en tierra reaviva la tensión geopolítica con el gobierno mexicano.
Defensa de la soberanía y rechazo a incursiones extranjeras
Ante las reiteradas advertencias y la presión para permitir operativos militares estadounidenses en territorio nacional, la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una postura inquebrantable de rechazo, subrayando que cualquier colaboración binacional debe subordinarse al respeto estricto de la soberanía y el derecho internacional de México.
El mandatario estadounidense, por su parte, insistió en que su gobierno cuenta con la ubicación precisa de los líderes criminales y que la intervención de Washington se incrementará conforme avancen los meses.
«Ni siquiera hemos empezado. Todavía no hemos actuado en tierra con toda la fuerza, pero eso está comenzando. Tenemos que actuar», concluyó Trump al defender la estrategia de su gobierno frente a las críticas internacionales.



