Chihuahua, Chih.- La alta vulnerabilidad financiera que enfrentan los ayuntamientos en el estado de Chihuahua quedó en evidencia tras la presentación de un diagnóstico elaborado de forma conjunta por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y la Auditoría Superior del Estado (ASE). El informe revela que la mitad de los municipios de la entidad operan bajo una subordinación casi absoluta a los recursos otorgados por el Gobierno Federal para sostener sus presupuestos.
Durante una reunión de trabajo encabezada por el titular de la ASE, Héctor Acosta Félix, junto a presidentes municipales y representantes de la ASF, se detalló que 33 de las 67 demarcaciones del estado obtienen entre el 90 y el 100 por ciento de sus ingresos directos a partir de participaciones y aportaciones federales, condicionando de forma drástica su autonomía fiscal.
El informe técnico expuso el desglose general de la dependencia económica en la entidad:
-
33 municipios: Registran una dependencia fiscal de entre el 90 y el 100 por ciento.
-
18 municipios: Se sitúan en un rango de vulnerabilidad presupuestal del 80 al 89.99 por ciento.
-
10 municipios: Mantienen una subordinación de entre el 70 y el 79.99 por ciento.
-
7 municipios: Corresponden al estrato de entre el 60 y el 69.99 por ciento.
-
1 municipio: Representa el único ayuntamiento con el indicador de dependencia más bajo a nivel estatal, situándose entre el 50 y el 59.99 por ciento.
Dentro de este marco, las dos ciudades más pobladas e industrializadas del estado, Ciudad Juárez y Chihuahua Capital, se ubicaron entre las demarcaciones con mayor margen de recaudación propia. Ambas plazas se posicionaron dentro de los rangos de menor dependencia relativa —en las escalas del 50% al 59.99% y del 60% al 69.99%—, lo que contrasta con la fragilidad financiera que impera en las zonas rurales y serranas de la entidad. Sin embargo, las autoridades recalcaron que Juárez y la capital concentran los montos absolutos más elevados de fondos federales en el estado.
Ante estas cifras, los órganos fiscalizadores acordaron fortalecer los mecanismos de coordinación interinstitucional para aumentar la vigilancia y transparencia en la ejecución del gasto público. Asimismo, se hizo un llamado a las administraciones municipales para implementar estrategias dirigidas a eficientar la recaudación local y reducir gradualmente el impacto de la subordinación presupuestal federal.



