CHIHUAHUA, Chihuahua. — La discusión legislativa en torno a la creación de una nueva figura de procuración de justicia en la entidad ha escalado a un debate sobre la división de poderes, luego de que el coordinador de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Cuauhtémoc Estrada, advirtiera sobre los riesgos de aprobar un modelo que carezca de genuina independencia operativa y política frente al Poder Ejecutivo.
Durante su posicionamiento público, el legislador cuestionó el método de selección propuesto por bloques opositores, el cual contempla que la titularidad del Ejecutivo estatal envíe de manera directa una terna al Poder Legislativo para su posterior votación calificada por un periodo prolongado. A juicio del representante guinda, este esquema mantiene la injerencia institucional en el nombramiento y propicia un escenario de protección política para la administración saliente antes de que concluya su gestión constitucional.
Frente a esta alternativa, el grupo parlamentario de Morena ha puesto sobre la mesa un diseño institucional alternativo que contempla filtros ciudadanos previos al análisis parlamentario. La propuesta plantea la conformación de un comité evaluador integrado por nueve perfiles de probada solvencia moral y especialización técnica, encargados de someter a los aspirantes a rigurosos exámenes de oposición antes de definir las opciones finalistas que llegarán al pleno.
Asimismo, el coordinador parlamentario enfatizó que el umbral de votación dentro del Congreso requerirá las dos terceras partes de la totalidad de las y los integrantes de la Legislatura, exigiendo que la totalidad de los legisladores asuman de manera pública su responsabilidad institucional sin depender de ausencias estratégicas durante la sesión. Adicionalmente, se propuso elevar los estándares profesionales exigidos, estableciendo el requisito indispensable de contar con título en derecho y una trayectoria comprobada de una década en el ámbito penal, debido a los retos de seguridad que enfrenta el estado.
El diputado hizo un llamado enfático a los diferentes grupos parlamentarios para analizar con rigor técnico cada uno de los puntos de la reforma, subrayando que la elección de quien encabece la procuración de justicia marcará el rumbo institucional de la entidad en los próximos años y no debe responder a agendas coyunturales.



