Ciudad Juárez, Chih.- La tormenta registrada durante la tarde y noche del jueves en Ciudad Juárez concentró su mayor intensidad en el suroriente de la ciudad, provocando severas acumulaciones de agua, encharcamientos en vialidades y una fuerte contingencia en el fraccionamiento Águilas de Zaragoza, donde un socavón obligó a la evacuación preventiva de diez personas.
De acuerdo con el reporte de la Dirección General de Protección Civil, el Departamento de Bomberos atendió 56 servicios y el Departamento de Rescate Municipal 15, sumando un total de 71 intervenciones de emergencia en un periodo de 24 horas a causa de las precipitaciones.
La situación más crítica se presentó en el fraccionamiento Águilas de Zaragoza, donde la formación de un socavón y el deslave de una calle de terracería provocaron el derrumbe de cuatro bardas perimetrales. El fenómeno dejó expuestos los cimientos de dos viviendas, alcanzando dimensiones de hasta cinco metros de profundidad, ocho metros de ancho y más de 100 metros de longitud, lo que motivó el desalojo preventivo de dos familias integradas por diez personas.
Para atender a los afectados, las autoridades habilitaron refugios temporales en los albergues del fraccionamiento Riberas del Bravo y de la colonia Olivia Espinoza. En tanto, la zona del deslave quedó bajo el resguardo de Seguridad Pública y Protección Civil, lo que permitió que la Junta Municipal de Agua y Saneamiento iniciara los trabajos de reposición de las redes hidráulicas y el relleno del área afectada.
En el sector de Riberas del Bravo, la acumulación pluvial alcanzó aproximadamente 40 centímetros en calles y parques de las etapas 4, 5 y 6. Aunque no se reportaron viviendas inundadas, varias casas registraron filtraciones de humedad en bardas perimetrales derivadas del oleaje generado por el paso de vehículos en las vialidades anegadas.
Las precipitaciones también generaron afectaciones en la circulación vehicular. Se registraron encharcamientos de consideración en la carretera Juárez–Porvenir y el libramiento hasta después de Loma Blanca, así como en el tramo comprendido entre el distribuidor vial de Manuel Talamás y Monteblanco, donde el tránsito fluyó de manera lenta pero continua, sin que se reportaran cierres totales de vialidades.
Como parte de las acciones de mitigación, las cuadrillas operativas continuaron con las labores de desagüe en los puntos críticos del suroriente, priorizando cada sector para evitar que el retiro del agua provocara nuevos daños en zonas vulnerables.



