Chihuahua, Chihuahua.- El exdirigente estatal de Morena y aspirante a la gubernatura de Chihuahua, Martín Chaparro, evitó calificar como un político de izquierda al actual alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar. Durante un encuentro con medios de comunicación, el morenista utilizó la metáfora de la diversidad de ingredientes para describir la composición actual del partido, señalando que la organización ha tenido que integrar perfiles de diversos orígenes políticos para fortalecer su estructura.
Chaparro subrayó que el Movimiento de Regeneración Nacional se caracteriza por una pluralidad que incluye actores de distintas corrientes, lo que permite la coexistencia de visiones variadas bajo las siglas del partido. En este sentido, explicó que cualquier persona que decida sumarse al proyecto tiene la responsabilidad inicial de alinearse con los principios, estatutos y la plataforma ideológica de Morena. No obstante, dejó en manos de la base militante la tarea de juzgar si los funcionarios cumplen con dichos postulados o si se apartan del camino trazado por la llamada Cuarta Transformación.
Respecto a las aspiraciones políticas de cara al proceso electoral estatal, el exlíder partidista reconoció el derecho de todos los interesados en buscar la candidatura al gobierno del estado. Sin embargo, lanzó un exhorto a quienes ocupan cargos de elección popular para que prioricen sus responsabilidades administrativas actuales. Chaparro enfatizó que los aspirantes tienen, antes que cualquier otra meta, un compromiso ineludible con los ciudadanos que les otorgaron su voto para gestionar sus comunidades.
La postura de Chaparro refleja las tensiones internas y el debate sobre la pureza ideológica dentro de Morena en Chihuahua. Al condicionar la validez de los perfiles al escrutinio de la militancia, el exdirigente abre el debate sobre la coherencia entre el origen de los cuadros políticos y su desempeño gubernamental, especialmente en figuras de alto perfil que buscan la sucesión estatal.