La Habana, Cuba. – La nación amaneció este lunes bajo un manto de luto oficial tras la confirmación de la muerte de 32 de sus ciudadanos, miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y del Ministerio del Interior, durante la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas el pasado 3 de enero.
El presidente Miguel Díaz-Canel decretó dos días de Duelo Nacional –del 5 al 6 de enero–, con banderas a media asta en edificios públicos y militares, y suspensión de actos festivos. En un comunicado oficial, el Gobierno calificó la incursión como “criminal acto de agresión y terrorismo de Estado”, destacando que los fallecidos cumplían “misiones de protección” a solicitud de Venezuela, donde formaban parte del círculo de seguridad presidencial.
“Honor y gloria a los bravos combatientes cubanos que cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial”, escribió Díaz-Canel en redes sociales, expresando “profundo dolor e indignación”. Fuentes oficiales precisan que los 32 murieron “tras férrea resistencia” en combates directos o por bombardeos, exponiendo por primera vez públicamente la presencia de personal cubano en tareas de seguridad en Venezuela.
En La Habana, miles se concentraron en la Tribuna Antiimperialista para repudiar la operación, ondeando banderas venezolanas y cubanas. Familiares de los caídos recibieron condolencias directas de Raúl Castro y Díaz-Canel. El régimen suspendió eventos culturales y deportivos, mientras la televisión estatal retransmite homenajes y discursos contra Washington.
Analistas señalan que estas muertes simbolizan el fin de la profunda alianza chavista-castrista, sustentada en petróleo venezolano. Trump, por su parte, confirmó que “muchos cubanos murieron protegiendo a Maduro”. Cuba exige garantías para Maduro y amenaza con acciones internacionales.
El duelo refleja el impacto en una nación ya golpeada por crisis económica, ahora privada de su principal aliado.